Preguntas
PREGUNTAS
FRECUENTES
¿Cuántos freatímetros necesito como mínimo?
Tres, y no es un número arbitrario: con menos de tres puntos con cota no se puede definir un plano y por lo tanto no se puede determinar la dirección del flujo subterráneo. Esa es la información que hace la diferencia, porque separa lo que entra al predio de lo que sale. A partir de ahí, la cantidad la define el tamaño del predio, la cantidad de fuentes potenciales y qué hay que demostrar.
¿Puedo usar el pozo de agua que ya tengo como punto de monitoreo?
Como dato complementario sirve; como punto de la red, mal. Un pozo de producción está diseñado para captar el mayor caudal posible y por eso suele tener filtros enfrentados a varios niveles: lo que sale es una mezcla, y una mezcla no permite saber de qué capa viene lo que aparece. Además, al bombear altera el nivel que se quiere medir.
¿Cada cuánto hay que medir?
Depende del objetivo, y la respuesta honesta es que la frecuencia importa menos que la constancia. Para seguimiento general suele alcanzar con campañas semestrales, tomando siempre las mismas épocas del año para que sean comparables. Para un pasivo en evolución o una obra en curso, trimestral o mensual. Lo que arruina una serie no es medir poco: es medir distinto cada vez.
¿Qué diferencia hay entre medir el nivel y medir la profundidad al agua?
Es la confusión que inutiliza más redes. La profundidad al agua se mide desde la boca del caño hacia abajo y es un número local: depende de a qué altura quedó esa boca. El nivel es esa medición referida a una cota común. Para comparar puntos entre sí hace falta el nivel, y para eso hay que nivelar topográficamente todas las bocas. Sin ese paso la red mide, pero no dice.
¿Para qué sirve el mapa de isopiezas?
Para ver el agua subterránea como lo que es: algo que fluye en una dirección. Uniendo los puntos de igual nivel se obtienen las líneas equipotenciales, y el flujo va perpendicular a ellas, de mayor a menor. Con ese mapa se sabe cuál punto está aguas arriba del predio y cuál aguas abajo, y eso decide la interpretación de cualquier resultado de laboratorio.
Me pidieron monitoreo en la DIA. ¿Alcanza con mandar análisis?
Mandar análisis cumple con la letra y no cumple con el propósito, y eso se nota cuando la autoridad los lee. Un plan de monitoreo se evalúa por si permite detectar el problema que dijo que iba a detectar: puntos ubicados donde tiene sentido, parámetros que corresponden a la actividad y frecuencia que capte la variación. Una planilla de resultados sin plano ni interpretación es la observación más común.
¿Qué se analiza en el agua?
Depende de la actividad y de lo que haya que demostrar. Hay un conjunto base que casi siempre está —nivel, conductividad, pH, nitratos, cloruros, sulfatos— y después los parámetros específicos del riesgo del sitio: hidrocarburos donde hay combustibles, metales donde hay galvanoplastia o pintura, solventes donde hubo desengrase. Analizar todo es caro e igual de inútil que analizar poco: lo que define el listado es el modelo conceptual del sitio.
¿Los freatímetros molestan en la operación del predio?
Poco, si se planifican. Son de pequeño diámetro y terminan en una boca a ras de piso o en una protección de unos centímetros, con candado. Lo que sí conviene definir en el diseño es que no queden en zona de tránsito pesado ni donde una obra futura los vaya a tapar, porque un punto perdido en el año tres rompe la serie de los tres años anteriores.
¿Sirve para defenderme si un vecino denuncia una contaminación?
Es, probablemente, para lo que mejor sirve. Una red con historial permite mostrar dos cosas que de otra manera son indemostrables: cuál era la situación antes, y en qué dirección fluye el agua. Si el predio está aguas abajo de la fuente, el mapa de flujo lo dice. Sin red, la discusión se da sobre la palabra de cada uno, y el que tiene el pasivo al lado suele perderla.
¿Qué necesitan para presupuestar?
Ubicación y plano del predio, qué actividad se desarrolla y cuáles son las fuentes potenciales, qué exige el expediente si hay uno —DIA, CAA, auditoría, requerimiento de la autoridad—, si ya existen pozos o freatímetros y si hay antecedentes hidrogeológicos de la zona. Con eso se define la cantidad de puntos, la profundidad y el listado de parámetros.