Definición del modelo de datos
Qué entidades se van a registrar, con qué atributos y con qué valores posibles cada uno. Es la etapa que define si el sistema va a servir, y la que casi siempre se saltea para ir directo a cargar datos.
El servicio
Un sistema de información geográfica es una base de datos donde cada registro tiene una posición. No es un plano más lindo: es otra cosa. En un plano, una cámara de inspección es un símbolo; en un GIS, esa misma cámara es un registro con coordenadas, cota de tapa, material, diámetro de los conductos que llegan, año de construcción, estado y fecha de la última inspección.
La diferencia se nota en el tipo de pregunta que se puede hacer. Un plano contesta cómo es esto. Un GIS contesta cuántas cámaras hay, cuáles no se inspeccionan hace más de dos años, qué tramos son de un material determinado y cuáles están en la zona que se va a repavimentar. Eso no se responde mirando un dibujo.
La otra diferencia es el tiempo. Un plano es una foto y un GIS es un sistema que se actualiza. Cuando se cambia un tramo de cañería, se agrega una luminaria o se releva una cámara, la información entra al sistema y sigue estando ahí dentro de cinco años. Un plano en un cajón, no.
Qué hacemos
Qué entidades se van a registrar, con qué atributos y con qué valores posibles cada uno. Es la etapa que define si el sistema va a servir, y la que casi siempre se saltea para ir directo a cargar datos.
Toma de datos en el terreno con posicionamiento, con la precisión que exija el uso. Una red de agua para planificación y una para replanteo de obra no se relevan igual.
Planos antiguos, croquis, imágenes y registros en papel llevados a coordenadas, para que la información que ya existe entre al sistema en vez de quedar afuera.
Organización de la información en capas con sus atributos y sus relaciones, de manera que se pueda consultar, filtrar y cruzar.
Los datos se entregan en formatos estándar, utilizables en más de una herramienta. El sistema tiene que sobrevivir a un cambio de software, y para eso el dato no puede quedar atrapado.
Quién carga qué, cuándo y con qué criterio. Sin esto el sistema está desactualizado en un año y vuelve a ser un plano viejo, sólo que más caro.
Los casos donde un GIS se paga solo.
Y define si el sistema va a servir o va a quedar abandonado.
La pregunta que ordena todo es qué se quiere poder preguntar. Un GIS armado sin esa definición termina siendo una colección de capas bonitas que nadie consulta, y es el resultado más frecuente cuando se empieza por el software en lugar de por el dato.
Marco legal
| Norma | Qué establece |
|---|---|
| No hay un régimen único | A diferencia de un plano de mensura, un GIS no tiene una norma que lo apruebe: es una herramienta de gestión. Lo que sí puede tener régimen es el dato que contiene, según de dónde venga y para qué se use. |
| Ley PBA 10.707 | Cuando el sistema incorpora información parcelaria —límites, nomenclatura, superficies— el dato de origen es catastral y su validez depende del antecedente registrado, no del GIS. |
| Res. ARBA 56/2020 | Establece especificaciones técnicas para georreferenciaciones que deban aprobarse. Un GIS de gestión no requiere aprobación, pero si el dato va a usarse en un plano que sí la requiere, tiene que cumplirlas. |
| Formatos y continuidad | No es una norma pero funciona como tal: entregar en formatos abiertos y documentados es lo que evita que la información quede cautiva de una licencia o de un proveedor. |
La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.
Preguntas
En que cada elemento del GIS es un registro con atributos, no un dibujo. Eso permite hacer preguntas que un plano no contesta: cuántos hay, cuáles cumplen determinada condición, cuáles hay que revisar primero. Y a diferencia de un plano, que es una foto de un momento, un GIS está pensado para actualizarse.
No necesariamente, y conviene no empezar por ahí. Lo que define si el sistema sirve es el modelo de datos —qué se registra y con qué atributos—, no la herramienta. Existen opciones libres perfectamente capaces para la mayoría de los usos, y lo importante es que los datos queden en formatos estándar para no depender de una licencia.
Depende de para qué se van a usar, y es la pregunta que hay que hacerse antes de relevar. Un inventario para planificación tolera una precisión que sería insuficiente para replantear una obra sobre esa red. Definirlo antes evita relevar dos veces o pagar una precisión que no hacía falta.
Casi siempre, y suele ser la parte más rentable del trabajo. Planos antiguos, croquis de obra, registros en papel y planillas se pueden georreferenciar e incorporar al sistema. No toda esa información tiene la misma confiabilidad, así que conviene que el modelo de datos registre de dónde vino cada dato.
Esa es la pregunta que decide si el proyecto sirve a largo plazo. Un GIS sin procedimiento de actualización está desactualizado en un año y vuelve a ser un plano viejo. Definir quién carga qué, cuándo y con qué criterio es parte del trabajo, no un detalle posterior.
Sí, sobre todo si es grande o si tiene infraestructura enterrada. Una planta industrial con su red de desagües, sus cámaras, sus tanques y sus instalaciones es exactamente el caso donde tener la información ubicada y consultable evita romper para averiguar.
El drone produce el dato de base —ortomosaico, modelo del terreno, curvas— y el GIS es donde ese dato se organiza junto con todo lo demás y se mantiene en el tiempo. Uno entrega archivos; el otro, un sistema consultable. Se complementan bien y muchas veces se contratan juntos.
Hacer cartografía es producir un plano: un producto terminado, en una escala y para un uso. Un GIS es la base de datos de la que se pueden derivar muchos planos distintos según lo que se necesite mostrar. Se puede hacer cartografía sin GIS, pero con GIS es mucho más barato hacer la siguiente.
Las capas con sus atributos en formatos estándar, la documentación del modelo de datos —qué significa cada campo y qué valores admite—, y el procedimiento de actualización. Ese conjunto es lo que hace que el sistema siga sirviendo cuando cambie la persona que lo usa.
Por escribir las preguntas que el sistema tiene que poder contestar, antes de relevar nada. Con esa lista se define qué entidades hay que registrar, con qué atributos y con qué precisión, y recién ahí tiene sentido salir al campo o elegir una herramienta.
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