Planificación de la campaña
Densidad y orientación de las líneas de sondaje según lo que se quiera resolver. Un perfil transversal cada tanto sirve para una sección hidráulica; un volumen de dragado necesita cobertura, no muestras.
El servicio
Una batimetría es el relevamiento de la forma del fondo de un curso o de un cuerpo de agua. El resultado es el mismo que el de un relevamiento topográfico —una superficie con cotas, de la que salen perfiles, secciones y volúmenes— con la diferencia de que la superficie está sumergida.
Se mide combinando dos instrumentos que trabajan al mismo tiempo: una ecosonda, que registra la profundidad bajo la embarcación, y un equipo GNSS, que registra dónde está la embarcación en cada instante. La cota del fondo sale de restar una cosa a la otra, y por eso la referencia altimétrica es tan importante como la medición: sin un nivel de referencia claro, las profundidades no se pueden comparar entre campañas.
La mayoría de los trabajos no piden un mapa del fondo por sí mismo, sino una respuesta: cuánto volumen hay que dragar, cuánta capacidad perdió un reservorio, qué sección tiene el canal, cómo cambió el fondo desde la campaña anterior. La batimetría es el insumo; la respuesta es la comparación de superficies.
Qué hacemos
Densidad y orientación de las líneas de sondaje según lo que se quiera resolver. Un perfil transversal cada tanto sirve para una sección hidráulica; un volumen de dragado necesita cobertura, no muestras.
Vinculación a cota oficial o al cero del hidrómetro que corresponda, con registro del nivel durante la campaña. Es lo que permite comparar esta batimetría con la anterior y con la siguiente.
Recorrido de las líneas planificadas con registro continuo de profundidad y posición, y verificación del método en campo contra medición directa.
Depuración del registro, generación de la superficie del fondo y extracción de perfiles, secciones y curvas de nivel.
Diferencia entre superficies: entre el fondo actual y el de proyecto, para un dragado; entre dos campañas, para medir cuánto sedimentó. Es el número por el que se contrata el trabajo.
Modelo, perfiles, planos y archivo de trabajo utilizable directamente por el proyectista, además del informe de método y referencia.
Los casos más frecuentes.
Y lo que conviene preguntar en cualquier presupuesto.
En aguas con salinidad alta —salares, piletas de evaporación, salmueras— hay una precaución adicional: la velocidad del sonido no es la misma que en agua dulce, así que la ecosonda hay que calibrarla contra medición directa o contra un perfil de velocidad. Sin esa calibración, todas las profundidades quedan sesgadas en el mismo sentido.
Marco legal
| Norma | Qué establece |
|---|---|
| Ley PBA 12.257 · Código de Aguas | Marco del recurso hídrico en la Provincia. Es el que da competencia a la Autoridad del Agua sobre los cursos y sobre la determinación de la línea de ribera, que es uno de los usos habituales de una batimetría. |
| Referencia altimétrica | Las profundidades sólo son comparables si están referidas a un plano de comparación declarado: cota oficial, o el cero del hidrómetro que corresponda al curso. El informe tiene que dejar constancia de cuál se usó y del nivel registrado durante la campaña. |
| Trabajos en jurisdicción portuaria | Los relevamientos en puertos y vías navegables se rigen además por las condiciones del organismo con jurisdicción sobre esa vía, que definen el plano de referencia y el formato de presentación. |
La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.
Preguntas
Depende de la superficie, de la densidad de líneas que exija el objetivo y de la accesibilidad del cuerpo de agua. Lo que más mueve el número no es el tamaño sino para qué se va a usar el dato: un perfil transversal para una verificación hidráulica y un relevamiento completo para certificar un volumen de dragado son trabajos de escalas muy distintas sobre el mismo curso.
La ecosonda monohaz mide una línea de profundidades bajo la embarcación: se recorre el cuerpo de agua con líneas paralelas y se interpola entre ellas. La multihaz barre un abanico y entrega cobertura continua del fondo. La segunda da mucha más información y cuesta bastante más; para secciones hidráulicas, lagunas y reservorios el monohaz con buena densidad de líneas suele ser suficiente, y la diferencia se nota cuando hay que detectar objetos o irregularidades puntuales del fondo.
Comparando dos superficies: la del fondo relevado y la del fondo de proyecto. El volumen es la diferencia entre ambas dentro del área definida. Por eso el resultado depende tanto del relevamiento como de la definición precisa de la superficie de proyecto y del área de cómputo, que conviene acordar antes de medir.
Comparando la batimetría actual contra una anterior, o contra el fondo de diseño si existe el proyecto original. La diferencia entre las dos superficies es el volumen acumulado. Si no hay antecedente, la primera campaña no da la sedimentación pero sí la capacidad remanente, que en general es el dato que se necesita para decidir.
Sí, y en cuerpos chicos o poco profundos a veces conviene resolverlo con métodos directos y GNSS en lugar de embarcación con ecosonda. La decisión sale del tamaño, de la profundidad y del acceso, y es parte de la planificación de la campaña.
Es uno de sus usos habituales: la determinación de la línea de ribera necesita el perfil transversal del curso, y ese perfil se obtiene combinando el relevamiento topográfico de las márgenes con la batimetría del cauce. Los dos trabajos se planifican juntos porque comparten la referencia altimétrica.
Se puede, con una precaución que conviene decir de entrada: la velocidad del sonido en salmuera no es la del agua dulce, así que la ecosonda tiene que calibrarse contra medición directa o contra un perfil de velocidad. Sin esa calibración todas las profundidades quedan corridas en el mismo sentido, y el error no se detecta mirando el resultado.
Depende de la velocidad con que se mueva el fondo. En un canal con aporte de sedimento importante o en un muelle con azolvamiento, la comparación periódica es lo que permite anticipar el redragado en lugar de reaccionar cuando ya hay un problema operativo. En un reservorio, la frecuencia es mucho menor y se define por el ritmo de aporte de la cuenca.
El modelo del fondo, los perfiles y secciones, las curvas de nivel, el cálculo de volumen cuando corresponde y el archivo de trabajo en formato editable, con el informe del método y de la referencia altimétrica utilizada. Ese informe es lo que permite que otro profesional pueda comparar contra esta campaña en el futuro.
Dónde es, qué superficie tiene, qué profundidad aproximada y sobre todo para qué se va a usar el resultado. Con eso se define la densidad de líneas, el método y si hace falta acceso con embarcación o se resuelve desde la orilla.
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