Preguntas
PREGUNTAS
FRECUENTES
¿Con qué frecuencia tengo que analizar?
La frecuencia no se elige: sale del permiso de vuelco, del certificado ambiental o del acta que lo haya intimado. Lo primero del trabajo es leer qué se comprometió el establecimiento y compararlo con lo que está haciendo, porque la diferencia entre esas dos listas es el hallazgo más frecuente y el que más rápido se corrige.
¿Puedo llevar la muestra yo al laboratorio?
Se puede, y es donde se pierden más análisis. Lo que decide la validez no es quién la lleva sino cómo: el punto de toma, el tipo de muestra, la preservación, la temperatura y el tiempo de tránsito. Si además el resultado va a usarse ante un organismo o en un reclamo, la cadena de custodia documentada deja de ser opcional.
¿Cuántos parámetros hay que pedir?
Los que exige la autorización más los que el proceso justifica. Pedir de menos deja el cumplimiento sin acreditar; pedir de más encarece cada campaña sin agregar información. El plan define la lista con el fundamento de cada parámetro, y esa lista se revisa cuando cambia el proceso.
¿Sirve cualquier laboratorio?
La Provincia lleva un registro de laboratorios de análisis industriales con requisitos de acreditación y personal matriculado. Conviene verificar dos cosas antes de contratar: que el laboratorio esté inscripto y que su alcance habilitado cubra el parámetro concreto que se va a analizar, porque el alcance no es el mismo para todos.
Un análisis me dio fuera de parámetro. ¿Qué hago?
Lo primero es entender si el resultado representa la operación normal o una condición puntual, y para eso hacen falta las condiciones de operación registradas el día de la toma. Después, corregir aguas arriba y volver a medir. Lo que no conviene es guardarlo: un resultado fuera de parámetro sin acción documentada demuestra que el establecimiento sabía.
¿Monitorean también emisiones gaseosas?
Sí, y conviene planificarlas junto con los efluentes aunque tengan calendarios distintos. El mismo relevamiento sirve para las dos cosas y el establecimiento termina con un solo cronograma en lugar de tres desalineados. El trámite de la autorización de emisiones es otro servicio y está en la página de emisiones gaseosas.
¿Y el agua subterránea?
Cuando el certificado ambiental o el permiso comprometen una red de monitoreo de freatímetros, entra en el mismo programa. Es el monitoreo que más seguido queda comprometido y sin ejecutar, porque no tiene la visibilidad del efluente y aparece recién en una auditoría o en una venta del inmueble.
¿Qué diferencia hay con contratar directo al laboratorio?
El laboratorio analiza lo que se le entrega y responde por eso. Lo que decide si el resultado sirve pasa antes —el punto, el tipo de muestra, el momento, la preservación— y después: qué significa contra el límite y qué se hace si da mal. Ese antes y ese después son el servicio, y se pueden contratar con el laboratorio que el establecimiento ya usa.
¿Sirve para una auditoría de cliente?
Es uno de los usos que más valor tiene y el que menos se prevé. Una serie histórica ordenada, con método, puntos y condiciones registradas, muestra control del proceso. Un puñado de análisis sueltos de fechas salteadas muestra lo contrario, aunque todos los valores estén dentro de límite.
¿Qué necesitan para armar el plan?
El permiso de vuelco y el certificado ambiental con sus anexos, los análisis de los últimos períodos si existen, el esquema de la red interna y del punto de descarga, y una descripción del proceso con sus variaciones a lo largo del día y del año. Con eso el plan se arma en pocos días.