Cuando alguien pregunta «¿a qué profundidad hay agua acá?», la pregunta está mal planteada y no por culpa de quien pregunta. Debajo de la mayor parte del noreste bonaerense no hay «agua a una profundidad»: hay varias capas distintas, apiladas, con agua de calidad distinta, que rinden caudales distintos y que responden a cosas distintas. La pregunta útil es de cuál de ellas conviene tomar.
Y para eso hay que poder nombrarlas.
Cuatro unidades, de arriba hacia abajo
El esquema se repite con bastante regularidad en la franja que va del conurbano a La Plata y se extiende, con variantes, por buena parte de la llanura pampeana.
Arriba están los Sedimentos Pampeanos, que agrupan las Formaciones Ensenada y Buenos Aires: limos arcillo arenosos con intercalaciones calcáreas —la tosca—, de color castaño con tonos amarillentos a rojizos. Ahí se aloja el acuífero Pampeano, que es libre en su parte superior: es el que contiene la napa freática, el que recibe la lluvia y el que recibe, también, todo lo que pasa en superficie.
Dentro de esos mismos sedimentos, más abajo, aparecen niveles arenosos algo más productivos que se comportan como semiconfinados o semilibres. Son el Epipuelche: rinden más que el Pampeano de arriba y menos que el Puelche.
Debajo, separado por una capa de limos y arcillas, está el acuífero Puelche, alojado en las Arenas Puelches. La descripción litológica es la que explica todo lo demás: «arenas cuarzosas, pardo amarillentas a blanquecinas, de gran selección granulométrica y composicional». Arena limpia y bien clasificada es, hidráulicamente, el mejor material posible: por eso el Puelche es el que sostiene la mayoría de las captaciones industriales de la región.
Y abajo de todo, la Formación Paraná: sedimentos marinos del Mioceno, arcillitas limo-arenosas gris verdoso oliva con intercalaciones de arenisca. Predomina lo acuícludo, tiene algunas intercalaciones de buen rendimiento, y su agua es salada. Es el piso práctico del sistema de agua dulce.
La tabla, unidad por unidad
| Unidad | De qué está hecha | Condición | Qué esperar |
|---|---|---|---|
| Pampeano | Limos arcillo arenosos con intercalaciones calcáreas, en los Sedimentos Pampeanos (Fm. Ensenada y Buenos Aires) | Libre en su parte superior: contiene la napa freática | Caudales comparativamente bajos. Es el que recibe la lluvia y también lo que pasa en superficie |
| Epipuelche | Niveles productivos dentro de los mismos Sedimentos Pampeanos, por encima del Puelche | Semiconfinado a semilibre | Rendimiento intermedio, inferior al del Puelche |
| Puelche | Arenas cuarzosas pardo amarillentas a blanquecinas, de gran selección granulométrica (Arenas Puelches) | Semiconfinado, bajo un acuitardo limo-arcilloso | El mejor rendimiento de la región. Sostiene la mayoría de las captaciones industriales |
| Paraná | Arcillitas limo-arenosas gris verdoso oliva con intercalaciones de arenisca, del Mioceno marino | Predominantemente acuícluda | Agua salada. Es el límite inferior práctico del agua dulce |
La capa que casi nadie nombra y decide todo
Entre el Pampeano y el Puelche hay una capa de limos y arcillas que no es un acuífero y no le interesa a nadie hasta que falta. Se llama acuitardo: no impide el paso del agua, lo retarda. Y ese retardo es, literalmente, la única protección natural que tiene el Puelche.
El Puelche no se recarga desde arriba de forma directa: le llega agua a través del acuitardo, lentamente, filtrada por decenas de metros de sedimento. Ese recorrido lento es lo que explica que su agua sea, en general, mejor que la de la freática. Cualquier cosa que perfore el acuitardo y quede abierta —un pozo mal entubado, un pozo viejo sin sellar— reemplaza ese recorrido de años por un caño de unos pocos metros.
De ahí sale la regla práctica que ordena todo el diseño de una perforación en la Provincia: un pozo que busca el Puelche tiene que atravesar el acuitardo y volver a cerrarlo detrás de sí, cementando el espacio anular en ese tramo. No es un detalle de terminación: es la diferencia entre captar el Puelche y ponerlo en contacto con la freática.
De cuál conviene tomar
No hay una respuesta única, pero sí un criterio bastante estable.
El Pampeano es más barato de alcanzar y sirve para consumos chicos, riego de parque, y usos que no exigen calidad. Su desventaja es que es el más expuesto: en zonas con pozos absorbentes, actividad agrícola o industrial, es donde primero aparecen nitratos.
El Puelche es el que se usa cuando hace falta caudal sostenido y calidad más estable: industria, potabilización, riego de escala. Cuesta más —hay que perforar más profundo y entubar mejor— y tiene la contrapartida de que es el recurso que se está exigiendo: la extracción desde el Puelche aumentó un 80 % en los últimos veinte años en la región.
El Paraná no se explota para agua dulce. Y el Epipuelche suele ser una solución de compromiso cuando el Puelche está muy profundo o directamente no está.
Los números de la región de La Plata
Van con una advertencia que conviene leer antes que los números: son valores regionales publicados, no datos de proyecto. El esquema general es estable, pero el espesor de cada capa y la profundidad a la que aparece cambian dentro de un mismo partido.
| Parámetro | Valor publicado |
|---|---|
| Techo del Puelche | entre −20 y −50 m s.n.m. |
| Base del Puelche | entre −30 y −70 m s.n.m. |
| Espesor del Puelche | 21 m en promedio, con valores de 0 a 44 m |
| Acuitardo que lo separa del Pampeano | de 0 a 13 m en los reportes regionales, con máximos de 20 m |
| Infiltración | del orden del 15 % de la precipitación |
| Áreas de recarga | la divisoria con la cuenca del Samborombón y los interfluvios |
| Evolución de la extracción | +80 % en los últimos veinte años |
Hay dos ceros en esa tabla que vale la pena mirar de frente. El espesor del Puelche arranca en cero: hay sectores donde la unidad directamente no está, y ahí ninguna profundidad la encuentra. Y el acuitardo también arranca en cero: hay sectores donde la separación entre la freática y el Puelche es mínima o no existe, y ahí el Puelche está mucho más expuesto de lo que su fama sugiere.
Qué pasa cuando se perfora sin respetar la separación
Tres situaciones que aparecen seguido, y que son la misma situación:
El pozo con filtros en dos capas. Se entuba enfrentando el Pampeano y el Puelche a la vez «para asegurar caudal». El resultado es que se mezcla el agua de los dos, y la calidad que se obtiene es peor que la del Puelche solo. Además, cuando el pozo no bombea, el agua pasa de una capa a la otra por dentro del propio caño.
El pozo viejo sin sellar. Dejó de usarse y quedó abierto. Atraviesa el acuitardo y no lo cierra. Es una vía directa desde la superficie al acuífero de explotación, incluso si nadie tira nada adentro.
El antespacio sin cementar. El caño está bien, pero el espacio entre el caño y el terreno quedó abierto. El agua de superficie baja por afuera de la cañería y llega al Puelche sin pasar por el acuitardo.
Las tres tienen el mismo síntoma a mediano plazo: nitratos en un pozo profundo que, por profundidad, no debería tenerlos. Cuando un análisis del Puelche da nitratos, lo primero que se revisa no es el acuífero: es la obra.
Preguntas frecuentes
¿El Pampeano y la napa freática son lo mismo?
Casi, pero no exactamente, y la diferencia importa. La napa freática es el nivel superior del agua subterránea, el primero que se encuentra al excavar. El Pampeano es la unidad geológica que la contiene y que sigue hacia abajo. Dicho simple: la freática es el techo del Pampeano, y el Pampeano tiene más espesor que su freática.
¿Por qué el agua del Puelche suele ser mejor?
Por el camino que hizo para llegar. El Puelche no recibe la lluvia directamente: el agua le llega a través del acuitardo limo-arcilloso que tiene encima, y ese tránsito lento filtra buena parte de lo que arrastró desde la superficie. Además la arena es limpia y bien clasificada, lo que aporta menos material fino al agua. Nada de eso la vuelve apta por definición: eso lo dice el análisis.
¿Qué es un acuífero semiconfinado?
Es un acuífero que tiene encima una capa poco permeable pero no impermeable. El agua está a presión —al perforar, el nivel sube por dentro del caño por encima del techo de la arena— y a la vez sigue recibiendo un aporte lento desde arriba a través de esa capa. El Puelche es el caso de manual: está confinado por el acuitardo y se recarga a través de él.
¿A qué profundidad está el Puelche en mi predio?
No se puede contestar sin datos del predio o de su entorno inmediato, y cualquier número que alguien dé «para la zona» sirve de orientación y no de proyecto. En la región de La Plata el techo publicado está entre −20 y −50 m s.n.m., que ya es un rango de treinta metros, y el espesor va de 0 a 44 m. Se resuelve con antecedentes de perforaciones vecinas y, cuando no los hay, con prospección geoeléctrica.
¿Puede no haber Puelche debajo de mi terreno?
Sí, y conviene saberlo antes de presupuestar un pozo contando con él. El espesor publicado arranca en cero: la unidad no es continua en toda la Provincia y hay sectores donde directamente no está. En esos casos la captación se resuelve con los niveles del Pampeano o del Epipuelche, con otro caudal esperable y otro diseño.
¿Qué es el Epipuelche?
Son niveles arenosos productivos que aparecen dentro de los Sedimentos Pampeanos por encima del Puelche, con comportamiento semiconfinado a semilibre. Rinden más que el Pampeano superior y menos que el Puelche. Suelen ser la opción cuando el Puelche está muy profundo, es delgado o no está presente.
Mi pozo profundo dio nitratos. ¿Cómo puede ser?
Es la consulta que más seguido revela un problema de obra y no de acuífero. Los nitratos son un contaminante de superficie: llegan desde arriba. Si aparecen en una captación profunda, lo habitual es que haya una vía que saltea el acuitardo: filtros enfrentados a dos capas, espacio anular sin cementar, cañería picada, o un pozo viejo abierto en el mismo predio. Se verifica con el perfil de la perforación y con cámara.
¿Hay arsénico en el Puelche?
El arsénico es un problema regional del agua subterránea bonaerense y no respeta prolijamente los límites entre unidades, aunque en general las concentraciones son mayores en el Pampeano. No es una característica que se pueda deducir de la profundidad: se verifica con análisis de laboratorio, y conviene hacerlo antes de definir el uso del agua y no después de instalar el equipo.
¿Se está agotando el Puelche?
La palabra agotamiento es fuerte y no corresponde, pero el dato existe y es relevante: la extracción desde el Puelche aumentó alrededor de un 80 % en las últimas dos décadas en la región, y la recarga es lenta porque pasa a través del acuitardo. Eso se traduce en descensos de nivel en las zonas de mayor concentración de captaciones. Es exactamente lo que una red de monitoreo permite ver, y el motivo por el que en campos de pozos conviene medir en lugar de suponer.
¿Cómo sé de qué capa está tomando mi pozo?
Con el perfil de la perforación, si existe: ahí figura la profundidad de los filtros. Si no existe —que es lo habitual en pozos heredados— se puede estimar por la profundidad total, verificar con cámara dónde están los filtros y contrastar la calidad del agua con lo esperable para cada unidad. Es una de las primeras cosas que se revisan cuando un pozo da un resultado que no cierra.
Las cifras hidrogeológicas citadas corresponden a fuentes técnicas publicadas y a la región indicada en cada caso. El esquema general del subsuelo es estable, pero los espesores y profundidades cambian dentro de un mismo partido: no se transportan de un predio a otro.