Revisión del antecedente
Qué plano registrado existe, de qué fecha es y si se corresponde con la situación actual. Si no hay antecedente utilizable, se dice antes de ir al campo y no después.
El servicio
Amojonar es materializar en el terreno los límites de una parcela: ubicar físicamente sus vértices y dejarlos marcados con mojones, de manera que cualquiera pueda ver por dónde pasa el límite sin necesidad de interpretar un plano.
Es la operación inversa a la mensura. La mensura mide lo que hay y produce un plano; el amojonamiento toma el plano y lo lleva al terreno. Por eso el amojonamiento se apoya siempre en un antecedente: si no hay plano registrado, o si el que hay no se corresponde con la realidad, primero hay que resolver eso.
El motivo por el que se pide casi nunca es abstracto. Se pide antes de cerrar, antes de construir o cuando aparece una diferencia con el vecino, y en ese tercer caso el trabajo tiene una función adicional: dejar documentado, con firma profesional, dónde está el límite según los antecedentes.
Qué hacemos
Qué plano registrado existe, de qué fecha es y si se corresponde con la situación actual. Si no hay antecedente utilizable, se dice antes de ir al campo y no después.
Cálculo de la posición de cada vértice a partir del antecedente y de los puntos de apoyo disponibles en la zona, con vinculación a la red que corresponda.
Colocación de los mojones en el terreno, con el tipo de material que corresponda al lugar y al uso: no es lo mismo un vértice en un baldío urbano que en un campo.
Contraste entre los límites materializados y lo que hay construido: alambrados, muros, medianeras y mejoras. Es acá donde aparecen las diferencias, si las hay.
Registro de la ubicación de cada mojón, con croquis y coordenadas. Es lo que permite reponerlos si alguno se pierde, y lo que sirve como respaldo si después hay una discusión.
Cuando lo materializado no coincide con lo existente, se documenta la diferencia y su magnitud, que es la información con la que después se decide qué hacer.
Los casos más frecuentes.
Y evita una expectativa equivocada.
Cuando aparece una diferencia con un lindero, el amojonamiento documenta la situación con respaldo técnico. Lo que sigue —un acuerdo, una rectificación o una acción judicial— es una decisión que excede a la agrimensura, y ahí interviene el abogado.
Marco legal
| Norma | Qué establece |
|---|---|
| Ley PBA 10.707 | Ley de Catastro Territorial. Define la parcela y los elementos del estado parcelario, que son los que el amojonamiento materializa en el terreno. |
| Ley PBA 10.707, art. 5 | Elementos esenciales y complementarios del estado parcelario: ubicación, límites, dimensiones, superficie y linderos. |
| Res. ARBA 56/2020 y 10/2021 | Especificaciones técnicas y procedimiento obligatorio para los planos que deban aprobarse, que son el antecedente sobre el que se amojona. |
| Firma profesional | El trabajo lo firma un agrimensor matriculado en el consejo profesional de la jurisdicción. Esa firma es lo que le da respaldo al acta y a la ubicación de los mojones. |
La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.
Preguntas
Es la marca física que materializa un vértice del límite de una parcela en el terreno. Puede ser de distintos materiales según el lugar y el uso, y lo importante no es tanto el objeto como su posición: un mojón vale por estar donde tiene que estar y por quedar documentado.
No, son operaciones inversas y muchas veces complementarias. La mensura mide la parcela existente y produce un plano; el amojonamiento toma un plano ya registrado y lleva sus límites al terreno. Para amojonar hace falta un antecedente: si no lo hay, primero corresponde la mensura.
No con validez. Sin un antecedente registrado no hay contra qué materializar el límite, y marcar algo en el terreno sin ese respaldo no aporta nada frente a un tercero. Si no existe plano, el primer paso es la mensura.
Lo primero es tener documentada la diferencia y su magnitud, que es lo que deja el trabajo. A partir de ahí hay caminos posibles —corregir el cerramiento, acordar con el lindero, o llevarlo a instancia judicial— y esa decisión no es técnica: la evalúa un abogado con el informe en la mano.
Documenta dónde está el límite según los antecedentes registrados, con firma profesional. Eso es un respaldo técnico sólido, pero no es una sentencia: si hay un conflicto de fondo, quien lo resuelve es la justicia, y el informe es la prueba con la que se trabaja.
Depende del material y del lugar, y en la práctica se pierden más de lo que uno esperaría: por movimiento de suelo, por obra, por vegetación o simplemente porque alguien los sacó. Por eso el acta con las coordenadas es tan importante como los mojones mismos: permite reponerlos sin repetir todo el trabajo.
En terrenos donde los límites no están claros o el cerramiento es dudoso, sí, y es una de las inversiones más baratas frente al riesgo. Saber exactamente qué superficie y qué límites se están comprando es información que después no se consigue tan fácil.
La ubicación del terreno, el título y el plano antecedente si lo tenés, más la cantidad aproximada de vértices. Con eso se sabe si hay antecedente utilizable, que es lo que define si el trabajo es un amojonamiento o empieza por una mensura.
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