Preguntas
PREGUNTAS
FRECUENTES
¿Qué incluye el alquiler y qué queda a cargo del cliente?
Incluye el equipo, el traslado, el montaje, la puesta en marcha, la operación mensual con control de proceso, purga de barro, análisis e informe, y el desmontaje al final. Queda del lado del cliente el lugar físico con su acceso, la alimentación eléctrica, la conexión a la red interna del campamento y el retiro del barro por transportista habilitado. El trámite del permiso lo hacemos nosotros y se cotiza aparte según la provincia.
¿Se puede comprar el equipo al final?
Sí, hay opción de compra. Es el caso típico de una obra que se extiende o de una instalación que dejó de ser temporaria, y también el de una empresa que encadena obras y prefiere tener el equipo propio. Al ejercerla se entrega la documentación completa, el manual de operación y la capacitación del personal que va a quedar a cargo.
¿Cómo se dimensiona si la dotación sube y baja por campaña?
Se dimensiona a medida, contra la curva de dotación y no contra un promedio. La planta tiene que poder trabajar en el pico de campaña sin desbordarse y sostener el proceso biológico en los valles, que es la parte más difícil: con poca carga el barro se degrada y cuando vuelve la gente el sistema tarda en responder. Por eso el formato es modular y por eso la operación importa tanto como el tamaño.
¿Por qué el efluente de un campamento es distinto?
Por las duchas y por el comedor. El artículo 24 del Decreto 911/96 exige cinco duchas cada quince trabajadores, así que el consumo por persona es alto y se concentra en dos franjas horarias, alrededor de los cambios de turno. A eso se suma la cocina, que aporta grasa. El resultado es un efluente con picos marcados y con carga grasa, que necesita ecualización y trampa de grasa antes del biológico: dimensionarlo como una vivienda es el error más común.
¿Quién opera la planta en un campamento remoto?
Depende del contrato y de la distancia. Una modalidad es que la rutina diaria quede a cargo de personal del campamento, capacitado por nosotros, con manual, planilla de control y respaldo técnico a distancia, y visitas periódicas nuestras. La otra es que la operación sea íntegramente nuestra, con una frecuencia de visitas acordada. En obras muy alejadas lo habitual es la primera con visitas más espaciadas.
¿El permiso de vuelco se traslada a la obra siguiente?
No. El permiso está atado al predio y al destino de la descarga, así que la instalación siguiente necesita su propio expediente. Es el punto que más conviene anticipar: el equipo se consigue y se monta en semanas, y el permiso depende de los tiempos de una autoridad. El trámite del sitio nuevo se empieza antes de pedir el equipo.
¿Trabajan fuera de la Provincia de Buenos Aires?
Sí: el equipo y el servicio viajan a donde esté la obra. Lo que conviene decir con claridad es el matiz normativo. El régimen que conocemos en detalle es el bonaerense, donde el permiso lo otorga la Autoridad del Agua; en otra provincia el permiso lo da su propia autoridad hídrica y trabajamos con ella y con los compromisos ambientales del proyecto. La ingeniería y la operación son las mismas en cualquier lado.
¿Sirve para un campamento minero en altura o con mucho frío?
Sirve, y las dos condiciones se contemplan en el diseño porque afectan al proceso. El frío disminuye la actividad biológica —y la nitrificación es lo primero que se resiente—, así que hay que prever aislación y márgenes. La altura reduce la presión parcial del oxígeno y con ella la eficiencia de la transferencia en el aireador, lo que se compensa sobredimensionando el soplado. Son ajustes conocidos, pero hay que hacerlos antes y no descubrirlos con la planta puesta.
¿Qué pasa con el barro en un sitio remoto?
Es la parte logística que más se subestima. El proceso de aireación extendida produce poco barro y sale estabilizado, lo que ayuda mucho cuando el transportista habilitado más cercano está a cientos de kilómetros. Igual hay que preverlo desde el principio: frecuencia de purga, almacenamiento en el sitio, acceso para el camión y destino habilitado, con la documentación que corresponda a la jurisdicción.
Nos pidieron el efluente tratado para regar o para polvo de camino. ¿Se puede?
Se puede evaluar, y en sitios donde el agua es cara es una opción interesante, pero no se promete de arranque. Depende de la calidad alcanzada, de la desinfección y de lo que autorice la autoridad de esa jurisdicción, y hay que considerar además que el uso tiene estacionalidad mientras el efluente se sigue generando. Lo que no cambia es que el proyecto necesita igual un destino de vuelco autorizado.
¿Qué necesitan para presupuestar?
Ubicación del campamento y accesos, dotación prevista con su curva a lo largo de la obra, régimen de turnos, si hay comedor y cocina, duración estimada de la obra, qué destino de descarga parece posible en el sitio, disponibilidad de energía, y en qué instancia está el estudio ambiental del proyecto. Con eso se define el esquema, el tamaño y el plazo.