Patologías · ensayos · capacidad remanente · refuerzo

DIAGNÓSTICO Y
REFUERZO DE
ESTRUCTURAS

Una estructura que ya está construida no se calcula: se investiga. Lo que hay adentro casi nunca es exactamente lo que dicen los planos, y a veces no hay planos.

El servicio

PRIMERO SE AVERIGUA
QUÉ HAY,
DESPUÉS SE CALCULA

Calcular una estructura nueva y verificar una que ya existe son dos trabajos distintos, y el segundo es el más difícil. En el proyecto nuevo uno define el hormigón, la armadura y la geometría. En una estructura construida todo eso es una incógnita que hay que medir: qué resistencia tiene realmente el hormigón hoy, dónde está y cuánta es la armadura, cuánto recubrimiento quedó, y qué le pasó durante los años que lleva en servicio.

El trabajo tiene entonces un orden que no se puede invertir. Primero el relevamiento y el mapeo de patologías: qué se ve, dónde, con qué patrón. Una fisura no es un dato: su posición, su dirección, su ancho y si está activa o no son el dato. Después los ensayos, que traducen lo que se ve en números. Y recién entonces la verificación, que compara la capacidad que la estructura realmente tiene contra la que necesita para lo que se le va a pedir.

De ahí sale la única conclusión que importa, y puede ser cualquiera de tres: la estructura sirve como está y lo que hay que hacer es reparar el deterioro; la estructura no da para el uso previsto y hay que reforzarla; o el problema está abajo y lo que corresponde es un recalce. Las tres son respuestas legítimas y conviene desconfiar de quien llega con una decidida de antemano.

Qué se mide resistencia real, armadura, recubrimiento y corrosión
Con qué esclerómetro, testigos, pacómetro y potencial de corrosión
Qué se responde si sirve como está, si hay que reforzar o recalzar
Referencia no hay CIRSOC de estructuras existentes: se usa ACI 562

Qué hacemos

DE LA FISURA
AL PROYECTO
DE REFUERZO

01

Relevamiento y mapeo de patologías

Levantamiento geométrico de lo que existe y mapeo de lo que se ve: fisuras con su ancho y dirección, desprendimientos, manchas de óxido, humedades, flechas, desplomes. El mapa importa tanto como el inventario, porque el patrón de las fisuras es lo que sugiere la causa: no fisura igual una sobrecarga que un asiento que una corrosión de armadura.

02

Ensayos no destructivos y semidestructivos

Esclerómetro para explorar la uniformidad de la superficie, pacómetro para ubicar y estimar el diámetro de las armaduras y el recubrimiento, medición de potencial de corrosión donde hay sospecha de armadura atacada, y extracción de testigos donde hace falta un valor de resistencia con respaldo. Cada ensayo contesta una pregunta distinta y ninguno las contesta todas.

03

Determinación de la capacidad real

Con la geometría relevada, la armadura detectada y la resistencia determinada se reconstruye la estructura como es, no como estaba proyectada. Es la parte que más cambia el resultado: una viga con dos barras menos de las que dice el plano, o con un recubrimiento de la mitad del previsto, se comporta de otra manera.

04

Verificación contra el uso previsto

La capacidad determinada se compara contra las solicitaciones del uso que se le va a dar, con el reglamento vigente. Acá aparece la pregunta que suele originar la consulta: si el entrepiso soporta el equipo nuevo, si la losa admite el cambio de destino, si la estructura tolera el nivel que se quiere agregar.

05

Proyecto de reparación o de refuerzo

Según lo que el diagnóstico haya encontrado: reparación del deterioro y protección de armaduras si la capacidad alcanza, o refuerzo si no alcanza. El refuerzo se proyecta con su detalle constructivo y, sobre todo, con la secuencia: cómo se descarga el elemento, cómo se transfiere la carga al refuerzo y qué se apuntala mientras tanto.

06

Recalce y problemas de fundación

Cuando la causa está abajo. Determinación de si el movimiento está activo, identificación de la causa —una pérdida, una excavación vecina, un suelo expansivo, una fundación insuficiente— y proyecto del recalce por etapas cuando corresponde, con su procedimiento constructivo escrito.

Cuándo nos llaman

Y las dos primeras son las más frecuentes.

  • Aparecieron fisuras y nadie sabe si son graves
  • Cambio de uso o de destino que aumenta las cargas
  • Hay que instalar un equipo pesado sobre un entrepiso
  • Ampliación en altura sobre una estructura existente
  • Compra de un inmueble industrial y hay que saber qué se compra
  • Estructura con armaduras a la vista y hormigón desprendido
  • Incendio, impacto, inundación o sobrecarga accidental
  • Un tercero pide un informe: seguro, banco, organismo o juicio

Los malentendidos que más cuestan

Y el primero aparece en casi todos los informes flojos.

  • Creer que el esclerómetro mide la resistencia del hormigón
  • Verificar con la armadura del plano en vez de con la relevada
  • Reparar el síntoma sin haber determinado la causa
  • No definir si la fisura está activa antes de sellarla
  • Proyectar un refuerzo sin la secuencia de descarga y apuntalamiento
  • Confundir fisura por retracción con fisura estructural
  • Dictaminar sobre planos, sin haber ido al edificio

Sobre el esclerómetro, porque es el malentendido más caro del rubro: no mide resistencia. La norma que lo rige, la ASTM C805, define un número de rebote, que es una medida de la dureza superficial y sirve para comparar zonas entre sí y detectar heterogeneidad. Convertir ese número en megapascales requiere una correlación construida con testigos de ese mismo hormigón. Un informe que declara resistencias a partir de esclerómetro solo, sin testigos, no se sostiene si alguien lo revisa con atención.

Marco legal

NORMATIVA
APLICABLE

NormaQué establece
No hay reglamento CIRSOC de estructuras existentesConviene decirlo de entrada porque ordena todo lo demás: los reglamentos CIRSOC están escritos para proyectar estructuras nuevas, no para evaluar las que ya están. La verificación de una estructura existente se hace contra el reglamento vigente en cuanto a las solicitaciones que debe resistir, pero la metodología de evaluación, reparación y refuerzo se apoya en referencias internacionales, y este servicio lo explicita en cada informe.
ACI CODE-562 · evaluación, reparación y rehabilitación«Assessment, Repair, and Rehabilitation of Existing Concrete Structures». Es la referencia internacional que organiza el trabajo sobre estructuras de hormigón existentes: cómo se evalúa, qué información hace falta, cómo se decide entre reparar y reforzar y qué documentar. Se aplica como buena práctica, no como norma argentina, y se dice que lo es.
ASTM C805/C805M · número de rebote«Standard Test Method for Rebound Number of Hardened Concrete». Define el ensayo del esclerómetro. Entrega un número de rebote asociado a la dureza superficial, útil para evaluar uniformidad y para localizar zonas de menor calidad; no es un método para determinar la resistencia, que requiere correlación con testigos del propio hormigón.
ASTM C42/C42M · extracción y ensayo de testigos«Standard Test Method for Obtaining and Testing Drilled Cores and Sawed Beams of Concrete». Es el método para obtener un valor de resistencia con respaldo. Es semidestructivo y por eso se planifica: dónde extraer, cuántos, cómo reparar el hueco y cómo interpretar los resultados según la esbeltez y las condiciones del testigo.
ASTM C876 · potenciales de corrosión«Standard Test Method for Corrosion Potentials of Uncoated Reinforcing Steel in Concrete». Permite estimar la probabilidad de que las armaduras estén en proceso de corrosión, sin romper. Un detalle que conviene tener presente: la versión conocida como «half-cell potentials» corresponde a una edición retirada en 2008, y citarla con ese nombre suele delatar que no se consultó la norma vigente.
CIRSOC 201-2025 y 101-2025 · contra qué se verificaAunque la metodología de evaluación venga de otras referencias, las solicitaciones y los criterios de verificación son los del reglamento vigente: el CIRSOC 201-2025 para hormigón y el 101-2025 para cargas, ambos en vigencia desde el 22 de enero de 2026. Una estructura vieja que se va a seguir usando se verifica contra las exigencias de hoy, no contra las del año en que se construyó.

La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.

Preguntas

PREGUNTAS
FRECUENTES

Aparecieron fisuras. ¿Son graves?

No se puede contestar por teléfono ni por foto, y quien lo hace está adivinando. Lo que define la gravedad es el conjunto: dónde están, en qué dirección corren, qué ancho tienen, si atraviesan el elemento y sobre todo si están activas. Una fisura de retracción en una losa y una fisura de flexión en la misma losa pueden verse parecidas y significar cosas opuestas.

¿Cómo sé si una fisura está activa?

Con seguimiento en el tiempo. Se colocan testigos o se instrumenta la fisura y se mide su evolución durante un período, que depende del fenómeno que se sospecha. Es un paso que suma semanas y muchos quieren saltearlo, y es el que decide todo: sellar una fisura activa es tapar el síntoma y volver a verla abierta poco después.

¿El esclerómetro dice qué resistencia tiene el hormigón?

No, y es el malentendido más extendido. La ASTM C805 define un número de rebote, que mide dureza superficial y sirve para comparar zonas entre sí y encontrar las más débiles. Para obtener un valor de resistencia hace falta extraer testigos y, si se quiere usar el esclerómetro de forma extensiva, construir una correlación con esos testigos. Un informe con resistencias basadas sólo en esclerómetro no resiste una revisión.

No tengo los planos de la estructura. ¿Igual se puede?

Sí, y es la situación más común en edificios industriales de cierta antigüedad. La estructura se releva geométricamente y las armaduras se detectan con pacómetro, verificando por cateo puntual donde el resultado es decisivo. El trabajo es más largo que cuando hay planos, y de paso queda la documentación que no existía, que le sirve al propietario para todo lo que venga después.

Quiero poner un equipo pesado en un entrepiso. ¿Aguanta?

Es una de las consultas más frecuentes y se contesta en dos etapas. Primero se determina qué capacidad tiene realmente el entrepiso —con relevamiento, armadura y resistencia medidas— y después se verifica contra la carga del equipo, que no es sólo su peso: hay que considerar cómo apoya, si vibra y cómo entra al edificio. A veces la respuesta es que sí; a veces es que sí con un refuerzo puntual.

¿Qué tipos de refuerzo existen?

Los habituales en hormigón son el encamisado con hormigón y armadura adicional, la incorporación de perfiles metálicos y el refuerzo con materiales compuestos adheridos. Cuál corresponde depende del elemento, del esfuerzo que hay que aumentar, del espacio disponible y de si la estructura puede descargarse durante la obra. La elección se fundamenta en el proyecto y no se decide por catálogo.

¿Ustedes ejecutan el refuerzo?

Diagnosticamos y proyectamos, con el detalle constructivo y la secuencia de ejecución. La obra la hace el contratista, y hacemos la dirección técnica cuando el trabajo lo requiere, que en un refuerzo es casi siempre: la secuencia de descarga y apuntalamiento es la parte donde un error se paga caro y no se ve hasta que pasa.

¿Sirve como informe para un seguro, un banco o un juicio?

Se redacta pensando en eso: metodología explicitada, ensayos con su norma de referencia, datos crudos, alcance y limitaciones declaradas, y conclusión fundada. Cuando el destino es pericial o de seguro, lo que hace fuerte a un dictamen es que quien lo revise pueda reconstruir el razonamiento entero, no que la conclusión sea contundente.

Compro un galpón. ¿Qué me conviene revisar antes?

La estructura principal y las fundaciones, el estado de las cubiertas y de sus apoyos, y si hay señales de asientos o de corrosión avanzada. Lo que más sorprende en estas revisiones no suele ser una falla espectacular sino una capacidad menor a la que el uso previsto necesita: el galpón está sano y no sirve para lo que el comprador quiere poner adentro.

¿Cuánto tarda un diagnóstico?

El relevamiento y los ensayos se resuelven en días, según el tamaño. Lo que estira el plazo son dos cosas: los testigos, que necesitan curado y rotura en laboratorio, y el seguimiento de fisuras cuando hay que determinar si el movimiento está activo. Ese seguimiento no se puede acelerar y conviene arrancarlo el primer día, en paralelo con todo lo demás.

¿Qué necesitan para presupuestar?

Qué tipo de estructura es y de qué superficie, la antigüedad aproximada, si existen planos o documentación, qué se observa y desde cuándo, qué uso tiene hoy y cuál se le quiere dar, y para qué se necesita el informe: decidir una compra, habilitar un cambio de uso, responder a un tercero o ir a juicio. Ese último punto cambia bastante el alcance.