Preguntas
PREGUNTAS
FRECUENTES
Aparecieron fisuras. ¿Son graves?
No se puede contestar por teléfono ni por foto, y quien lo hace está adivinando. Lo que define la gravedad es el conjunto: dónde están, en qué dirección corren, qué ancho tienen, si atraviesan el elemento y sobre todo si están activas. Una fisura de retracción en una losa y una fisura de flexión en la misma losa pueden verse parecidas y significar cosas opuestas.
¿Cómo sé si una fisura está activa?
Con seguimiento en el tiempo. Se colocan testigos o se instrumenta la fisura y se mide su evolución durante un período, que depende del fenómeno que se sospecha. Es un paso que suma semanas y muchos quieren saltearlo, y es el que decide todo: sellar una fisura activa es tapar el síntoma y volver a verla abierta poco después.
¿El esclerómetro dice qué resistencia tiene el hormigón?
No, y es el malentendido más extendido. La ASTM C805 define un número de rebote, que mide dureza superficial y sirve para comparar zonas entre sí y encontrar las más débiles. Para obtener un valor de resistencia hace falta extraer testigos y, si se quiere usar el esclerómetro de forma extensiva, construir una correlación con esos testigos. Un informe con resistencias basadas sólo en esclerómetro no resiste una revisión.
No tengo los planos de la estructura. ¿Igual se puede?
Sí, y es la situación más común en edificios industriales de cierta antigüedad. La estructura se releva geométricamente y las armaduras se detectan con pacómetro, verificando por cateo puntual donde el resultado es decisivo. El trabajo es más largo que cuando hay planos, y de paso queda la documentación que no existía, que le sirve al propietario para todo lo que venga después.
Quiero poner un equipo pesado en un entrepiso. ¿Aguanta?
Es una de las consultas más frecuentes y se contesta en dos etapas. Primero se determina qué capacidad tiene realmente el entrepiso —con relevamiento, armadura y resistencia medidas— y después se verifica contra la carga del equipo, que no es sólo su peso: hay que considerar cómo apoya, si vibra y cómo entra al edificio. A veces la respuesta es que sí; a veces es que sí con un refuerzo puntual.
¿Qué tipos de refuerzo existen?
Los habituales en hormigón son el encamisado con hormigón y armadura adicional, la incorporación de perfiles metálicos y el refuerzo con materiales compuestos adheridos. Cuál corresponde depende del elemento, del esfuerzo que hay que aumentar, del espacio disponible y de si la estructura puede descargarse durante la obra. La elección se fundamenta en el proyecto y no se decide por catálogo.
¿Ustedes ejecutan el refuerzo?
Diagnosticamos y proyectamos, con el detalle constructivo y la secuencia de ejecución. La obra la hace el contratista, y hacemos la dirección técnica cuando el trabajo lo requiere, que en un refuerzo es casi siempre: la secuencia de descarga y apuntalamiento es la parte donde un error se paga caro y no se ve hasta que pasa.
¿Sirve como informe para un seguro, un banco o un juicio?
Se redacta pensando en eso: metodología explicitada, ensayos con su norma de referencia, datos crudos, alcance y limitaciones declaradas, y conclusión fundada. Cuando el destino es pericial o de seguro, lo que hace fuerte a un dictamen es que quien lo revise pueda reconstruir el razonamiento entero, no que la conclusión sea contundente.
Compro un galpón. ¿Qué me conviene revisar antes?
La estructura principal y las fundaciones, el estado de las cubiertas y de sus apoyos, y si hay señales de asientos o de corrosión avanzada. Lo que más sorprende en estas revisiones no suele ser una falla espectacular sino una capacidad menor a la que el uso previsto necesita: el galpón está sano y no sirve para lo que el comprador quiere poner adentro.
¿Cuánto tarda un diagnóstico?
El relevamiento y los ensayos se resuelven en días, según el tamaño. Lo que estira el plazo son dos cosas: los testigos, que necesitan curado y rotura en laboratorio, y el seguimiento de fisuras cuando hay que determinar si el movimiento está activo. Ese seguimiento no se puede acelerar y conviene arrancarlo el primer día, en paralelo con todo lo demás.
¿Qué necesitan para presupuestar?
Qué tipo de estructura es y de qué superficie, la antigüedad aproximada, si existen planos o documentación, qué se observa y desde cuándo, qué uso tiene hoy y cuál se le quiere dar, y para qué se necesita el informe: decidir una compra, habilitar un cambio de uso, responder a un tercero o ir a juicio. Ese último punto cambia bastante el alcance.