Preguntas
PREGUNTAS
FRECUENTES
¿Doble anillo o Lefranc? ¿Cuál me corresponde?
Depende de dónde va a trabajar la obra. Si es una zanja o un lecho de infiltración, que son poco profundos, el ensayo de doble anillo sobre el terreno natural es el que corresponde. Si es un pozo absorbente, que infiltra varios metros abajo, el número de superficie puede no tener nada que ver con el del estrato receptor y hay que ensayar en la perforación. En predios donde conviven las dos soluciones se hacen los dos.
¿Por qué no alcanza con ensayar en superficie?
Porque el suelo cambia con la profundidad y la obra no trabaja donde se midió. En buena parte de la Provincia el primer metro y medio se comporta muy distinto del material que aparece abajo, y ese contraste puede ser en cualquiera de los dos sentidos. Dimensionar un pozo absorbente con un ensayo de superficie es usar un número que no le pertenece.
¿Cuántos ensayos hacen falta en un predio?
Depende del tamaño y de cuán homogéneo sea. Un lote urbano con una sola disposición se resuelve con un punto bien hecho; un loteo o un predio industrial grande necesita varios, ubicados donde van a ir las obras y no donde sea cómodo ensayar. Si los resultados difieren mucho entre sí, eso mismo es información: el predio no se puede tratar como uno solo.
¿Influye la época del año?
Bastante, y por dos vías. El contenido de humedad inicial cambia la lectura, y por eso el procedimiento exige saturar antes de medir. Y el nivel de la napa sube y baja: un ensayo hecho en un momento seco puede describir un espesor no saturado que en época húmeda no existe. El informe deja constancia de la condición en que se midió.
Tengo la napa alta. ¿Tiene sentido el ensayo?
Sirve, pero puede cambiar la pregunta. Si el nivel freático está cerca de la superficie no queda espesor de suelo no saturado donde infiltrar, y la disposición al terreno deja de ser viable por más que el suelo sea permeable. En esos casos el estudio se orienta a documentar la situación y a definir la alternativa, que suele ser tratamiento con mayor grado de exigencia y otro destino del efluente.
¿El ensayo me dice cuántos metros de pozo absorbente necesito?
El ensayo entrega el parámetro; el dimensionamiento lo hace el proyecto, cruzando ese parámetro con el caudal de aporte y su régimen, con el espesor no saturado disponible y con el factor de seguridad por colmatación. Es la parte que se entrega junto con el ensayo, porque un coeficiente suelto no le sirve a nadie.
¿Sirve para el desagüe pluvial de un loteo?
Sí, y es donde tiene efecto económico directo. Lo que la Autoridad del Agua mira en un loteo es cuánto caudal más sale del predio después de la urbanización, y la infiltración es una de las formas de que salga menos. Cada metro cúbico que infiltra es un metro cúbico que no hay que retener, así que el ensayo puede pagar varias veces su costo en el dimensionado del dispositivo.
¿Se puede aprovechar el estudio de suelos que ya tengo?
Muchas veces sí, y conviene. Si hay sondeos hechos, el perfil y la profundidad de la napa ya están, y el ensayo Lefranc se puede hacer aprovechando una perforación. Si el estudio de suelos todavía no se hizo, lo más eficiente es planificar las dos cosas juntas y no volver al predio dos veces.
¿El número se mantiene en el tiempo?
No, y es importante decirlo. La superficie de infiltración se va colmatando con el uso: partículas finas, materia orgánica y biopelícula la van sellando. Un sistema dimensionado exactamente con el valor inicial funciona al principio y se satura después. El diseño lo contempla con un factor de seguridad, y la disposición necesita mantenimiento igual que cualquier otra obra.
¿Qué necesitan para presupuestar?
La ubicación y la superficie del predio, para qué es la disposición —efluente cloacal, efluente tratado, pluviales—, el caudal estimado, y si hay estudio de suelos, perfil de sondeos o algún dato del nivel de la napa. Con eso se define cuántos puntos de ensayo hacen falta y con qué método.