Proyecto del entrepiso
Columnas, vigas, arriostramiento y tablero para el destino real, con su escalera de acceso y sus barandas. Con la altura libre que queda arriba y abajo verificada contra el uso previsto.
El servicio
Un entrepiso metálico es una estructura simple: columnas, vigas principales, secundarias y una chapa colaborante o un tablero. Dimensionarla no es difícil. Lo difícil es todo lo que está debajo, que es lo que casi nunca se mira: la columna del galpón en la que se va a apoyar, la fundación de esa columna, y el contrapiso sobre el que se van a montar las columnas nuevas.
Ese contrapiso es el malentendido más caro. El piso de un galpón no es una losa estructural: es una capa apoyada sobre el terreno, dimensionada para tránsito y desgaste, no para recibir la carga concentrada de una columna. Montar ahí sin verificar es cómo aparecen el punzonado y el asentamiento diferencial que desnivela todo el entrepiso.
Y hay un número que decide el proyecto antes que ningún otro: la sobrecarga de uso. El CIRSOC 101-2025 fija valores muy distintos según el destino, y la diferencia entre un entrepiso de oficinas y uno de depósito no es de detalle: es de varias veces. Un entrepiso proyectado como oficina y usado como estiba es la situación más frecuente y la más peligrosa, porque nada avisa hasta que la deformación se ve.
Qué hacemos
Columnas, vigas, arriostramiento y tablero para el destino real, con su escalera de acceso y sus barandas. Con la altura libre que queda arriba y abajo verificada contra el uso previsto.
La columna del galpón, su fundación y el contrapiso. Es la parte del trabajo que decide si el entrepiso se apoya donde conviene o donde se puede, y la que cambia el presupuesto.
Relevamiento y cálculo de la capacidad real de un entrepiso que ya está, que es el encargo más común cuando se compra o se alquila una nave. Termina en una carga admisible señalizada.
Pasar de oficina a depósito, o sumar un equipo pesado arriba. Cambia la sobrecarga de diseño y casi siempre obliga a reforzar: es mejor saberlo antes de mudar la mercadería.
La escalera, el descanso y la baranda son parte del entrepiso y del relevamiento de riesgos. Se calculan con la estructura, no después.
Superficie cubierta nueva: afecta la habilitación municipal, puede cambiar la carga de fuego del sector y, en un establecimiento industrial, es una modificación que la renovación del Certificado de Aptitud Ambiental va a mirar.
Arriba y abajo del entrepiso.
Visto en entrepisos en servicio.
El entrepiso rara vez colapsa: se deforma, vibra y se desnivela. Eso no genera una urgencia, genera una convivencia, y la instalación queda así durante años hasta que alguien pide la memoria.
Marco legal
| Norma | Qué establece |
|---|---|
| CIRSOC 301-2018 | Estructuras de acero. En vigencia por Res. MOP 112/2023, rectificada por la 170/2023. Es el reglamento de la estructura nueva. |
| CIRSOC 101-2025 | Cargas permanentes y sobrecargas mínimas de diseño. Fija la sobrecarga de uso según el destino, que es el número que decide el proyecto. |
| CIRSOC 201-2025 | Estructuras de hormigón, cuando el tablero es de hormigón o hay que verificar la losa o el contrapiso existente. |
| CIRSOC 401-2018 | Estudios geotécnicos: la fundación de las columnas nuevas y la de la columna existente que va a recibir más carga. |
| Decreto 351/79, art. 45 | La estructura portante de un establecimiento ajusta las formas y el cálculo de su estructura resistente a la mejor técnica. |
| Decreto 351/79, art. 169 | Incide en el layout: la distancia mínima entre la parte superior de las estibas y el techo será de 1 metro, y bajo un entrepiso la altura libre es menor. |
| Res. ME 1254/2018 | Diseñar, calcular y proyectar estructuras es una actividad profesional reservada. |
La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.
Preguntas
La que el CIRSOC 101-2025 fija para el destino real, y la diferencia entre destinos es grande: un entrepiso de oficinas y uno de depósito no se calculan con el mismo valor ni de lejos. Por eso el destino es la primera pregunta del encargo, y por eso el cartel con la carga admisible es parte del entregable: es lo único que impide que el uso cambie sin que nadie lo recalcule.
Hay que verificarlo, y la respuesta muchas veces es que no sin intervenir. El piso de un galpón es un contrapiso apoyado sobre el terreno, pensado para tránsito y desgaste, no para recibir la carga concentrada de una columna. Lo habitual es hacer bases nuevas rompiendo el contrapiso, o ampliar la superficie de apoyo con una placa que reparta.
A veces conviene y a veces es lo peor que se puede hacer. Vincular el entrepiso a una columna existente le suma carga vertical, le cambia la longitud de pandeo y le mete un momento que no tenía. Hay que verificar esa columna y su fundación antes de decidir, y en muchos casos sale más barato un sistema de columnas independiente.
Suele hacerlo, porque agrega superficie cubierta. Eso puede afectar la habilitación municipal, modificar la carga de fuego del sector y, en un establecimiento industrial, es el tipo de modificación que aparece cuando toca renovar el Certificado de Aptitud Ambiental. Conviene resolverlo junto con el proyecto y no cuando llega la inspección.
Casi nunca es un problema de resistencia y casi siempre es un problema real. La vibración y la deformación en servicio son estados límite propios: una estructura puede estar lejos del agotamiento y ser inutilizable porque se siente insegura. Se corrige aumentando rigidez, que no es lo mismo que aumentar resistencia, y por eso a veces la solución no es la que uno esperaría.
Sí, y es el encargo más frecuente. Se releva geometría, secciones, uniones y apoyos, se revisa el estado del contrapiso y de las bases, y se calcula qué carga admite hoy. El resultado es un valor de carga admisible para señalizar, y la lista de lo que habría que reforzar para llegar a la carga que se quiere.
Depende del uso de arriba y de abajo, pero hay dos restricciones que suelen decidirlo: el paso del autoelevador por debajo y, si arriba se estiba, el metro que el artículo 169 del Decreto 351/79 exige entre la parte superior de las estibas y el techo. Ganar altura bajando la viga es la tentación clásica, y la que después deja sin paso al autoelevador.
Sí, y conviene que vayan en el mismo encargo. La escalera, el descanso y la baranda son parte del entrepiso a los efectos del relevamiento de riesgos, y su anclaje descarga sobre la misma estructura. Calcularlos aparte es cómo aparecen las barandas correctamente dimensionadas soldadas a una chapa que no resiste el empuje.
Para un entrepiso simple sobre estructura conocida, entre una y dos semanas de gabinete después de la visita. Lo que alarga el plazo casi nunca es el cálculo del entrepiso: es tener que relevar y verificar lo que ya estaba, sobre todo cuando no hay planos de la nave.
Sí, y en este servicio conviene preparar el viaje. Lo que obliga a estar en el lugar no es el entrepiso —eso se proyecta en gabinete— sino relevar la nave que lo va a recibir: columnas, bases y contrapiso. Mandando antes fotos, medidas aproximadas y los planos que haya, la visita se resuelve en un día. El visado se hace en el colegio de la jurisdicción de la obra.
Contacto
Contanos la superficie, el destino de arriba y de abajo, y si hay planos de la nave. Con eso definimos el alcance.