Agua · Potabilización

POTABILIZACIÓN
DE AGUA

Un análisis fuera de parámetro no se resuelve eligiendo un equipo. Se resuelve sabiendo qué hay que sacar, en qué forma química está y qué se hace después con lo que se sacó.

El servicio

QUÉ RESUELVE
UNA POTABILIZADORA

Una planta de potabilización convierte un agua cruda —de pozo, de superficie o de red— en agua que cumple el artículo 982 del Código Alimentario Argentino, que es la norma que define qué es agua potable en el país. No es un equipo: es una secuencia de barreras, y cuáles hacen falta lo decide el análisis, no el catálogo del proveedor.

En buena parte de la Provincia de Buenos Aires el problema no es la bacteriología sino la química del acuífero. Arsénico, nitratos, flúor, hierro, manganeso y dureza aparecen solos o combinados, y cada uno se remueve de una manera distinta. Es habitual encontrar instalaciones que clorán un agua que nunca tuvo un problema microbiológico y que sigue teniendo arsénico el día de la habilitación.

El otro error caro es no haber pensado el rechazo. Toda tecnología que saca algo del agua lo concentra en otro lado: un rechazo de ósmosis, un barro de coagulación, un lecho adsorbente agotado. Ese subproducto tiene destino, costo y, según el caso, clasificación de residuo. Definirlo al final del proyecto es lo que convierte una planta barata en una planta cara.

La norma CAA art. 982, texto de la Res. Conjunta 33/2023
Arsénico 0,01 mg/l, con una excepción muy condicionada
El diseño lo define el análisis completo, no el equipo
El rechazo se resuelve en el proyecto, no en la puesta en marcha

Qué hacemos

DEL ANÁLISIS
A LA PLANTA

01

Diagnóstico del agua cruda

Lectura del análisis fisicoquímico y bacteriológico completo contra el artículo 982, parámetro por parámetro. Si falta un ensayo que condiciona el diseño —la especiación del arsénico es el caso típico— se pide antes de dibujar nada.

02

Selección del tren de tratamiento

Qué barreras hacen falta y en qué orden. Una misma agua admite más de una solución técnica válida, con costos de operación muy distintos: la comparación se hace explícita para que la decisión sea del titular.

03

Proyecto de la planta

Dimensionamiento, planos, memoria de cálculo, especificación de equipos, hidráulica interna y layout. Documentación con la que se puede pedir presupuesto a más de un proveedor sin quedar atado a ninguno.

04

Destino del rechazo y del barro

Volumen, concentración y clasificación del subproducto. Cuando el agua tiene arsénico, el barro se lo lleva adentro y eso cambia el destino y el costo de disposición.

05

Puesta en marcha y ajuste

Verificación de que la planta hace lo que dice la memoria, con muestreo de control, y ajuste de dosificaciones y tiempos hasta que el agua tratada cumple de forma estable, no una sola vez.

06

Operación y seguimiento

Rutina de control, frecuencia de análisis, reposición de consumibles y regeneración o recambio de lechos. Una potabilizadora sin rutina de control deja de potabilizar sin avisar.

Lo que define el diseño

Los datos sin los cuales no se puede proyectar.

  • Análisis fisicoquímico completo, no un resumen de tres parámetros
  • Especiación del arsénico: As(III) y As(V) no se remueven igual
  • Caudal de diseño y régimen de consumo, con sus picos
  • Destino del agua: consumo humano, proceso o ambos
  • Espacio disponible y energía eléctrica en el predio
  • Qué se puede hacer con el rechazo en ese lugar

Lo que suele fallar

Y casi siempre estaba en el proyecto, no en el equipo.

  • Clorar un agua cuyo problema era químico y no microbiológico
  • Ósmosis sin pretratamiento: la membrana se ensucia y se pierde
  • Lechos adsorbentes sin plan de recambio, que saturan y dejan pasar
  • UV trabajando sobre agua turbia, que la vuelve decorativa
  • Rechazo sin destino definido, resuelto a último momento
  • Sin rutina de control: nadie se entera de que dejó de cumplir

La potabilización es ingeniería de proyecto: definimos qué hace falta, lo dimensionamos y lo especificamos. La provisión de los equipos la hace el proveedor que elija el titular, y trabajamos con el que sea.

Marco legal

NORMATIVA
APLICABLE

NormaQué establece
Código Alimentario Argentino, art. 982Define el agua potable de suministro público y de uso domiciliario y fija los límites de cada parámetro. Texto vigente según el art. 1º de la Res. Conjunta 33/2023.
Res. Conjunta 33/2023Sustituye los artículos 982, 983, 985 y 995 del CAA. Publicada en el Boletín Oficial el 6 de diciembre de 2023. Arsénico 0,01 mg/l, boro 2,4 mg/l, manganeso 0,10 mg/l, nitrato 45 mg/l, nitrito 0,10 mg/l, hierro total 0,30 mg/l y dureza total 400 mg/l.
La excepción del arsénicoEl mismo artículo 982 permite a la autoridad sanitaria admitir hasta 0,05 mg/l en regiones con suelos de alto contenido de arsénico, pero sólo cuando la composición del agua de la zona y la imposibilidad de aplicar tecnologías de corrección lo hicieran necesario. Son dos condiciones a la vez, y la segunda es técnica.
Res. Conjunta 34/2019Antecedente inmediato: también sustituyó los artículos 982 y 983 y fijó el arsénico en 0,01 mg/l. Quedó superada por la 33/2023 y conviene no citarla como vigente.
Ley PBA 11.720Régimen de residuos especiales de la Provincia. Es el marco que puede alcanzar al barro o al lecho agotado de una planta que remueve arsénico, según su caracterización.
Res. ADA 1746/2025Régimen de gestión de aguas residuales de la Autoridad del Agua. Aplica cuando el rechazo de la planta se vuelca a un cuerpo receptor o a un conducto pluvial o cloacal.

La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.

Preguntas

PREGUNTAS
FRECUENTES

¿Cuánto cuesta una planta de potabilización?

Depende de qué haya que sacar y de qué caudal. Remover hierro y manganeso de un pozo de una industria chica y remover arsénico para consumo humano de una localidad son proyectos de escalas muy distintas. Lo que más mueve el número no es el caudal sino la cantidad de barreras: cada parámetro fuera de norma que se agrega puede sumar una etapa entera. Por eso el presupuesto serio arranca del análisis del agua y no de una lista de precios.

Mi análisis dio arsénico por encima de 0,01. ¿Es obligatorio tratar?

El artículo 982 del Código Alimentario fija 0,01 mg/l para agua de consumo. Existe una excepción que permite hasta 0,05 mg/l en regiones con suelos de alto contenido de arsénico, pero está condicionada a dos cosas al mismo tiempo: la composición normal del agua de la zona y la imposibilidad de aplicar tecnologías de corrección. La segunda condición es técnica, y hoy las tecnologías de remoción de arsénico existen y son aplicables. Conviene no leer esa excepción como un permiso general.

¿Qué diferencia hay entre As(III) y As(V) y por qué me lo preguntan?

Son dos formas químicas del mismo elemento y no se comportan igual. El arsénico pentavalente, As(V), se retiene bien en los procesos de adsorción y de coagulación; el trivalente, As(III), no, y por eso lo habitual es oxidarlo antes. Un agua de pozo profundo, sin oxígeno, suele traer una fracción importante de As(III). Diseñar sin saber en qué forma viene es la causa más frecuente de una planta que no llega al valor esperado.

¿Ósmosis inversa o adsorción?

Las dos pueden servir y resuelven problemas distintos. La ósmosis baja casi todo a la vez, lo que conviene cuando hay varios parámetros fuera de norma, pero genera un rechazo que hay que ubicar, consume más energía y entrega un agua tan desmineralizada que en general hay que remineralizarla. La adsorción específica es más simple y no genera rechazo líquido, pero ataca un solo problema y el lecho se agota y hay que reponerlo. La comparación se hace con el análisis en la mano.

¿Qué se hace con el rechazo de la ósmosis?

Es un efluente líquido, con la misma carga que traía el agua pero concentrada. Según el volumen y el lugar puede ir a un cuerpo receptor, a un conducto o a un tratamiento propio, y en cualquiera de esos casos entra en el régimen de la Autoridad del Agua. Es la parte del proyecto que más se posterga y la que más problemas trae después, porque condiciona dónde se puede instalar la planta.

¿Y el barro de una planta que saca arsénico?

Se lleva el arsénico adentro. Un barro de coagulación o un lecho adsorbente agotado concentran lo que se removió del agua, y eso cambia su caracterización y por lo tanto su destino y su costo de disposición. Es un dato que conviene tener en el proyecto, porque el costo de operación de la planta lo incluye.

¿Alcanza con clorar?

Sólo si el problema es microbiológico. La cloración es una barrera sanitaria y no remueve arsénico, nitratos, flúor ni dureza. Es común encontrar instalaciones que cloran un agua que nunca tuvo un problema bacteriológico y que sigue incumpliendo el artículo 982 por química. La desinfección es necesaria, pero no reemplaza al tratamiento que corresponda.

¿Sirve la ultravioleta en lugar del cloro?

Sirve como barrera, con dos límites que conviene conocer. Necesita agua de baja turbiedad para que la radiación llegue, y no deja residual: protege en el punto donde está instalada y no aguas abajo. En una red de distribución eso importa. En un punto de consumo único importa mucho menos.

¿Hacen la planta o sólo el proyecto?

Hacemos el proyecto, la especificación y la dirección técnica, incluida la puesta en marcha y el ajuste. La provisión y el montaje los hace el proveedor que elija el titular. La ventaja de separarlo es que la especificación queda escrita para que se pueda comparar más de una oferta sobre la misma base técnica.

¿Cada cuánto hay que analizar el agua tratada?

La frecuencia depende del destino del agua y de quién la controla, y conviene definirla en el proyecto junto con los puntos de muestreo. Lo importante es que exista una rutina: una potabilizadora que deja de cumplir no da ninguna señal visible. El agua sigue saliendo clara y sin olor mientras el lecho ya está saturado.