SEV y tomografía · ASTM D6431

PROSPECCIÓN
GEOELÉCTRICA

Medir la resistividad del subsuelo desde la superficie para decidir dónde, hasta dónde y con qué diseño perforar. Antes de gastar el pozo, no después.

El servicio

MEDIR EL SUBSUELO
SIN ABRIRLO

Un pozo es una inversión que se define antes de empezar y no se puede corregir después. Se elige un lugar, una profundidad y un diseño de entubado, se perfora, y lo que aparece es lo que hay. Si el nivel productivo estaba veinte metros más abajo, no se baja el pozo: se hace otro. Si el agua salió salobre, no se filtra el problema: se hace otro. La prospección existe para que esa decisión deje de ser una apuesta.

El método se apoya en un hecho físico simple: las capas del subsuelo conducen la electricidad de manera distinta según de qué estén hechas y qué agua tengan. Una arena limpia saturada con agua dulce es resistiva. Una arcilla es conductiva. Una arena con agua salobre también lo es, y mucho. Inyectando corriente desde la superficie y midiendo la diferencia de potencial se obtiene cómo varía la resistividad con la profundidad, y con eso se reconstruyen las capas.

De ahí salen las dos técnicas que se usan en la Provincia. El sondeo eléctrico vertical abre progresivamente los electrodos alrededor de un punto y entrega un perfil en profundidad de ese punto: el clásico para decidir a qué cota está el nivel productivo. La tomografía eléctrica resistiva despliega una línea de muchos electrodos y entrega una sección bidimensional, que es lo que permite ver cambios laterales —un paleocauce, una lente arcillosa, una cuña salina— que un punto solo no puede detectar.

Qué entrega profundidad, espesor y calidad estimada del nivel productivo
Para qué sirve decidir dónde perforar, hasta dónde y con qué entubado
Cuánto pesa una fracción del costo del pozo que evita repetir
Referencia técnica ASTM D6431 para el método de resistividad

Qué hacemos

DEL CAMPO
AL DISEÑO DEL POZO

01

Antecedentes previos al campo

Perfiles de perforaciones existentes en el entorno, cartas geológicas e hidrogeológicas y datos de captaciones del predio y de los vecinos. La geoeléctrica no se interpreta en el vacío: un sondeo calibrado contra un perfil litológico conocido vale mucho más que uno interpretado a ciegas.

02

Planificación de la campaña

Cuántos sondeos, dónde y con qué apertura máxima, o dónde corre la línea de tomografía. La apertura define la profundidad de investigación, así que se dimensiona contra el objetivo: no se planifica igual buscar el nivel productivo profundo que delimitar un cuerpo somero.

03

Ejecución en campo

Despliegue de electrodos, inyección de corriente y medición de la diferencia de potencial, con control de calidad en el momento: repetición de lecturas, verificación del contacto de los electrodos y descarte de puntos ruidosos. El terreno manda —líneas eléctricas, alambrados, estructuras enterradas y pavimento condicionan el trazado.

04

Inversión e interpretación

Procesamiento de las curvas o de la pseudosección y modelo de capas: espesores, profundidades y resistividades. Es la etapa donde importa el criterio, porque la inversión admite más de una solución matemática y sólo algunas son geológicamente posibles en el contexto bonaerense.

05

Correlación hidrogeológica

Traducir resistividades a unidades: qué es Pampeano, dónde está el acuitardo, dónde aparece el nivel arenoso y qué indicio hay de agua salobre. Este paso es el que convierte una curva en una decisión, y es el que separa una medición de un estudio.

06

Recomendación de perforación

El entregable útil: ubicación recomendada, profundidad final estimada, a qué cotas conviene enfrentar los filtros y qué tramos conviene aislar. Con las reservas explícitas del caso, porque la geoeléctrica acota el riesgo y lo que confirma el caudal es el ensayo de bombeo.

Cuándo hace falta

Y la regla es simple: antes de comprometer el pozo.

  • Antes de perforar un pozo de producción en un predio sin antecedentes
  • Predio que se va a comprar y cuya factibilidad de agua hay que evaluar
  • Zona con antecedentes de agua salobre o de pozos fallidos
  • Reemplazo de un pozo que perdió caudal o se salinizó
  • Campo de pozos: elegir la ubicación del próximo sin interferir
  • Ampliación de consumo que exige un segundo pozo
  • Estudio hidrogeológico de respaldo de un trámite
  • Delimitación de una lente arcillosa o de un paleocauce

Lo que la geoeléctrica no hace

Y conviene decirlo antes, no después.

  • No da el caudal: eso lo da el ensayo de bombeo
  • No reemplaza el análisis de laboratorio del agua
  • No ve bien bajo pavimento continuo ni entre estructuras enterradas
  • Pierde resolución con la profundidad: lo profundo se ve más grueso
  • Sin antecedentes para calibrar, la interpretación se abre
  • Una arcilla y una arena con agua salobre pueden parecerse
  • Una línea de alta tensión cerca arruina el registro

Sobre el orden de magnitud, que es el argumento real: la prospección cuesta una fracción de lo que cuesta el pozo, y lo que evita no es perforar mal sino perforar dos veces. En un predio sin antecedentes, con vecinos que dan datos contradictorios o con historia de agua salobre, es la diferencia entre una decisión fundada y una corazonada cara. En un predio rodeado de perforaciones bien documentadas y con la misma estratigrafía, puede no hacer falta, y eso también se dice.

Marco legal

NORMATIVA
APLICABLE

NormaQué establece
ASTM D6431-18«Standard Guide for Using the Direct Current Resistivity Method for Subsurface Site Characterization». Es la guía de referencia internacional del método de resistividad en corriente continua: dispositivos, adquisición, control de calidad e interpretación. Se aplica como buena práctica técnica y encuadra tanto el sondeo eléctrico vertical como la tomografía.
Resolución ADA 289/2008Fija los requisitos de los trámites de perforación y explotación de agua subterránea ante la Autoridad del Agua y aprueba los anexos de documentación técnica. La prospección no es un trámite en sí misma, pero es lo que da sustento técnico al proyecto de perforación que se presenta.
Ley 12.257 · Código de AguasEl marco provincial del recurso hídrico subterráneo. Su artículo 84 obliga a que toda perforación u obra de captación no contamine los acuíferos ni directa ni indirectamente, y ahí la prospección cumple un papel concreto: saber dónde está el acuitardo es lo que permite diseñar un entubado que lo respete en vez de atravesarlo sin sellarlo.
Sobre el alcance de la interpretaciónLa geoeléctrica entrega un modelo de capas resistivas, no una litología medida. La asignación de cada capa a una unidad hidrogeológica es una interpretación, y este estudio la explicita como tal: se informa qué se midió, qué se interpretó y con qué grado de confianza, para que quien decide la perforación sepa qué riesgo está tomando.

La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.

Preguntas

PREGUNTAS
FRECUENTES

¿La geoeléctrica encuentra el agua?

Encuentra las capas que pueden contenerla y estima su calidad, que no es lo mismo y es mucho más útil de lo que suena. Lo que mide es cómo varía la resistividad del subsuelo, y a partir de ahí se distingue una arena saturada de una arcilla, y agua dulce de agua salobre. Lo que no da es el caudal: eso recién se sabe cuando el pozo está hecho y se lo ensaya.

¿Cuándo conviene un sondeo eléctrico vertical y cuándo una tomografía?

El sondeo vertical cuando la pregunta es «a qué profundidad»: entrega un perfil en profundidad de un punto y es más rápido y más económico. La tomografía cuando la pregunta tiene componente lateral: delimitar un paleocauce, seguir una lente de arcilla, ver dónde empieza el agua salobre o encontrar el mejor lugar dentro de un predio grande. En muchos trabajos se combinan: tomografía para elegir la zona y sondeos para definir el punto.

¿Cuántos sondeos hacen falta en un predio?

Para un predio chico con un objetivo claro puede alcanzar con uno o dos bien ubicados y calibrados contra antecedentes. Para un predio grande, o donde hay que elegir entre zonas, la cantidad crece porque lo que se quiere es justamente ver la variación entre puntos. No hay un número fijo: lo define el tamaño, la variabilidad geológica esperada y qué decisión hay que tomar con el resultado.

¿Cuánto tarda?

El campo de un sondeo se resuelve en unas horas y el de una línea de tomografía en una jornada, según la longitud y el acceso. Lo que lleva tiempo es lo otro: recopilar antecedentes antes y procesar e interpretar después. Un trabajo completo, de la visita al informe, suele estar en el orden de una a dos semanas.

¿Sirve dentro de una planta industrial?

Sirve, con recaudos y diciéndolos de antemano. El método necesita contacto de los electrodos con el terreno natural, así que el pavimento continuo, las estructuras enterradas, las cañerías metálicas, los alambrados y las líneas eléctricas condicionan el trazado y pueden meter ruido. En una planta en operación lo habitual es trabajar en los sectores libres y ajustar el diseño de la campaña a lo que el predio permita.

¿Puede confundirse una arcilla con agua salada?

Sí, y es la ambigüedad principal del método: las dos cosas son conductivas. Por eso la interpretación no se hace sólo con la curva. Se usa la forma del modelo de capas, la coherencia con la geología regional y, sobre todo, la calibración contra perfiles de perforaciones conocidas. Cuando no hay ningún antecedente en el entorno, la incertidumbre es mayor y el informe lo dice en lugar de disimularlo.

Mis vecinos tienen pozos. ¿Igual conviene hacer prospección?

Depende de qué tan buenos sean esos antecedentes. Si hay perfiles de perforación documentados, con profundidad de filtros y análisis de agua, y la geología es homogénea, puede alcanzar con eso y conviene decirlo. Si lo que hay son comentarios —«acá se perfora a tantos metros»— el riesgo sigue entero: en la Provincia el espesor de cada capa cambia dentro de un mismo partido, y la profundidad del vecino no es un dato de proyecto.

¿La prospección me garantiza que el pozo va a andar?

No, y desconfiar de quien lo prometa es buen criterio. Lo que hace es reducir el riesgo de las decisiones que se toman antes de perforar: dónde, hasta qué profundidad y con qué diseño de entubado. El caudal real, la evolución del nivel dinámico y la calidad definitiva se confirman con el ensayo de bombeo y el análisis del agua, ya con el pozo construido.

¿Hace falta permiso para hacer una prospección?

La medición geoeléctrica en sí no perfora ni extrae agua, así que no tramita permiso de explotación. Lo que sí requiere permiso es lo que viene después: la perforación y la explotación del recurso se tramitan ante la Autoridad del Agua, y el estudio de prospección suele integrar el respaldo técnico de esa presentación.

¿Qué necesitan para presupuestar?

Ubicación y superficie del predio, para qué es el agua y qué caudal se necesita, si hay pozos propios o vecinos con antecedentes, qué hay construido y pavimentado en el predio, y si existe algún estudio previo. Con eso se define si conviene sondeo, tomografía o una combinación, cuántos puntos y qué apertura máxima hace falta.