Modelo conceptual · balance hídrico · escenarios

MODELO
HIDROGEOLÓGICO

Un pozo dice qué pasa en un punto. Un modelo dice qué le pasa al sistema cuando se le sacan tantos metros cúbicos por día durante veinte años, y a quién más le pasa.

El servicio

LA PREGUNTA QUE
UN POZO NO CONTESTA

El ensayo de bombeo contesta qué da un pozo. El modelo hidrogeológico contesta algo distinto y más difícil: qué le pasa al acuífero cuando ese pozo bombea todos los días durante años, y cuando al lado hay otros tres haciendo lo mismo. Es la diferencia entre una medición puntual y el comportamiento de un sistema.

El corazón del trabajo no es el cálculo sino el modelo conceptual: definir cuáles son las unidades del subsuelo y cómo se relacionan, por dónde entra el agua al sistema y por dónde sale, qué lo recarga y cuánto, qué lo drena, y cuáles son sus límites reales. Un modelo conceptual bien armado ya contesta la mitad de las preguntas; uno mal armado no se arregla después con más matemática.

Sobre esa base se cierra el balance hídrico subterráneo —lo que entra, lo que sale y lo que se almacena— y se estima la reserva explotable, que es el número que interesa: cuánta agua se puede sacar sin comprometer el recurso. Y se simulan escenarios: qué pasa si se duplica el consumo, si se agrega un pozo, si viene una seca larga, si el vecino empieza a bombear.

Qué entrega balance hídrico, reserva explotable y escenarios
Para quién campos de pozos, grandes consumos, canteras y trámites
Lo que decide cuántos pozos, dónde y a qué caudal
Con qué se alimenta ensayos de bombeo y una red de monitoreo real

Qué hacemos

DEL DATO DISPERSO
AL SISTEMA
QUE SE ENTIENDE

01

Recopilación y crítica de antecedentes

Perfiles de perforaciones, ensayos previos, series de niveles, análisis de agua, cartografía geológica e hidrogeológica y datos de organismos. La palabra importante es crítica: buena parte de los antecedentes disponibles tiene errores de cota, de ubicación o de unidad captada, y meterlos sin depurar arruina el modelo desde el principio.

02

Modelo conceptual

Qué unidades hay, cómo se conectan, dónde están las áreas de recarga y de descarga, cuáles son los límites del sistema y qué lo condiciona. Es el entregable central y el que más criterio exige, porque define qué se va a calcular y qué preguntas el modelo va a poder contestar.

03

Campaña de campo

Lo que falta para cerrar el modelo: relevamiento de captaciones existentes, nivelación de bocas, medición de niveles en una misma jornada, muestreo y, cuando hace falta, prospección geoeléctrica o ensayos de bombeo específicos. Un modelo se sostiene con datos propios en los puntos donde la decisión es sensible.

04

Balance hídrico y reserva explotable

Cuánto entra al sistema por infiltración y por flujo, cuánto sale por descarga y por extracción, y cuánto queda. De ahí sale la reserva explotable y el margen real que tiene el proyecto, que es lo que hay que conocer antes de comprometer un consumo en un contrato o en un expediente.

05

Escenarios de explotación e interferencia

Cómo evoluciona el nivel con distintos esquemas de bombeo, cuánto se interfieren entre sí los pozos de un mismo campo y a qué distancia conviene ubicar el próximo. Es la parte que evita el error más caro de un campo de pozos: perforar el cuarto pozo donde le baja el nivel a los otros tres.

06

Modelo numérico, cuando se justifica

Cuando la decisión lo amerita —muchos pozos, geometría compleja, un horizonte largo o un tercero que hay que convencer— el modelo conceptual se lleva a un modelo numérico que simula el flujo y permite ensayar alternativas. Se dice de antemano cuándo hace falta y cuándo no: no todo proyecto necesita uno, y proponerlo cuando no hace falta es inflar el trabajo.

Cuándo hace falta

Cuando la decisión excede a un pozo.

  • Campo de pozos: cuántos, dónde y a qué caudal cada uno
  • Gran consumo industrial o de proceso que hay que sostener en el tiempo
  • Data center u otro proyecto que tiene que demostrar disponibilidad a largo plazo
  • Permiso de explotación de caudal alto que necesita respaldo técnico
  • Cantera o excavación que se acerca o entra en la napa
  • Localidad que abastece con agua subterránea y planea crecer
  • Reclamo de interferencia entre captaciones vecinas
  • Plan de cierre que tiene que decir qué pasa con el agua después

Lo que hace que un modelo no sirva

Y ninguna de estas se arregla con más cálculo.

  • Modelo conceptual débil: se calcula rápido lo que no se entendió
  • Antecedentes sin depurar, con cotas o unidades equivocadas
  • Sin serie de niveles: no hay contra qué calibrar
  • Un solo punto de medición, o puntos sin cota común
  • Escenarios que no incluyen a los usuarios vecinos
  • Resultados presentados sin su incertidumbre
  • Un modelo numérico armado para un problema que no lo necesitaba

Sobre lo que un modelo es y lo que no: es una hipótesis que se puede poner a prueba, no una bola de cristal. Su valor depende por completo de los datos con que se calibra y se degrada a medida que se aleja de ellos. Por eso los entregables van con su incertidumbre explícita y por eso conviene que exista una red de monitoreo: el modelo se recalibra con los datos que la red va produciendo, y cada año que pasa vale más. Un modelo sin red que lo alimente es una foto que envejece.

Marco legal

NORMATIVA
APLICABLE

NormaQué establece
Ley 12.257 · Código de Aguas de la Provincia de Buenos AiresMarco del recurso hídrico subterráneo provincial. Su artículo 84 obliga a que toda obra de captación o recarga no contamine los acuíferos ni directa ni indirectamente, y el conjunto de la norma organiza el uso del recurso bajo la Autoridad del Agua, que es quien otorga los permisos de explotación sobre los que este estudio da sustento.
Resolución ADA 289/2008Fija los requisitos de los permisos de perforación y explotación de agua subterránea. Cuando el caudal solicitado es alto o el esquema involucra varias captaciones, el respaldo técnico deja de ser un ensayo de bombeo aislado y pasa a ser el balance del sistema.
Sobre el alcance y la incertidumbreUn modelo hidrogeológico es una representación simplificada de un sistema natural, calibrada con los datos disponibles. Este estudio informa explícitamente qué se midió, qué se estimó, con qué se calibró y qué grado de confianza tienen sus resultados, para que quien decide sepa qué margen está tomando.
Lo que lo alimentaUn modelo se construye con ensayos de bombeo, series de niveles medidas con la misma metodología a lo largo del tiempo y, cuando hace falta, prospección geoeléctrica. Esos tres trabajos son servicios propios de este sitio y conviene planificarlos juntos, porque son los datos que después determinan cuánto vale el modelo.

La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.

Preguntas

PREGUNTAS
FRECUENTES

¿Qué diferencia hay entre un estudio hidrogeológico y un modelo?

El estudio hidrogeológico caracteriza: describe qué hay debajo del predio, qué calidad tiene el agua y qué se puede esperar de una captación. El modelo va un paso más allá y simula el comportamiento del sistema en el tiempo: cuánto baja el nivel si se bombea determinado caudal durante años, cómo se interfieren los pozos entre sí y qué margen queda. Uno describe el estado; el otro anticipa la respuesta.

¿Cuánta agua puedo sacar de mi predio?

Es exactamente la pregunta que contesta el balance hídrico y la estimación de reserva explotable, y no se puede contestar con un solo pozo ni con un solo ensayo. Hay que saber qué entra al sistema, qué sale, quién más está extrayendo alrededor y qué margen queda. La respuesta viene con un caudal, un horizonte temporal y una incertidumbre asociada.

¿Qué es un modelo conceptual?

Es la descripción razonada de cómo funciona el sistema: qué unidades hidrogeológicas hay, cómo se conectan entre sí, por dónde entra y sale el agua, qué lo recarga y cuáles son sus límites. Es el corazón del trabajo. Todo lo que viene después —el balance, los escenarios, el modelo numérico— es una consecuencia de él, y ningún cálculo posterior compensa un modelo conceptual equivocado.

¿Hace falta un modelo numérico?

No siempre, y lo decimos antes de empezar. Para muchos proyectos el modelo conceptual y el balance alcanzan para decidir. El modelo numérico se justifica cuando hay muchas captaciones interactuando, cuando la geometría del sistema es compleja, cuando el horizonte de análisis es largo, o cuando hay que sostener el resultado frente a un tercero que lo va a revisar.

¿Sirve para el trámite ante la Autoridad del Agua?

Sirve como respaldo técnico del caudal que se solicita, sobre todo cuando es alto o cuando involucra varias captaciones. El trámite en sí es el permiso de explotación, con sus propios requisitos; lo que el modelo aporta es el fundamento de por qué ese caudal es sostenible, que es lo que hace la diferencia cuando el expediente se mira con atención.

Tengo cuatro pozos y el nivel viene bajando. ¿Esto lo explica?

Es uno de los usos más directos. Con las series de niveles y los caudales de extracción se puede distinguir entre tres causas que se parecen: la interferencia entre los pozos propios, la sobreexplotación del sector, y la variación natural por régimen de lluvias. Cada una tiene una respuesta distinta, y sin modelo suelen confundirse.

¿Cuánto tarda?

Depende sobre todo de los datos que existan. Si hay perfiles de perforación confiables, ensayos y una serie de niveles, el trabajo se concentra en la depuración, el modelo conceptual y el balance. Si no hay casi nada, primero hay que salir a medir, y esa campaña marca el plazo. Un modelo que necesita construir su propia base de datos no se resuelve en semanas.

¿Puedo actualizar el modelo más adelante?

No sólo se puede: es lo que conviene hacer. Un modelo se recalibra con los datos que la red de monitoreo va produciendo, y cada recalibración lo vuelve más confiable justamente en el rango donde se lo usa. Un modelo que se hace una vez y se archiva vale cada año un poco menos; uno que se alimenta vale cada año un poco más.

¿Hacen también los ensayos y la red de monitoreo?

Sí, y es la razón por la que el modelo sale distinto. Los ensayos de bombeo, la red de freatímetros y la prospección geoeléctrica son servicios propios: se planifican sabiendo qué va a necesitar el modelo, en lugar de tener que armar el modelo con los datos que alguien juntó para otra cosa.

¿Qué necesitan para presupuestar?

Ubicación y superficie del predio o del área de estudio, qué caudal se necesita y para qué uso, cuántas captaciones existen —propias y vecinas conocidas—, qué antecedentes hay disponibles (perfiles, ensayos, series de niveles, análisis) y para qué se va a usar el modelo: decidir una inversión, sostener un trámite o resolver un conflicto. Eso último cambia bastante el alcance.