Relevamiento planialtimétrico
Levantamiento de la superficie del terreno con sus cotas, quiebres, construcciones e infraestructura. Base de cualquier proyecto de obra o de desagüe.
El servicio
Casi todo proyecto de ingeniería arranca con el mismo dato: las cotas del terreno. Sin eso no se puede calcular un desagüe, definir la cota de piso de una nave, proyectar una red por gravedad ni verificar si un predio se anega.
Un relevamiento planialtimétrico entrega la forma real del terreno: cotas, quiebres, infraestructura existente, límites y todo lo que condiciona el proyecto. En la llanura bonaerense, donde las diferencias de nivel se miden en centímetros, la precisión de ese dato define si el cálculo posterior sirve o no.
La topografía es la base de casi todo lo demás que hacemos: un estudio hidráulico sin cotas confiables no vale nada, y una red por gravedad se define centímetro a centímetro. Por eso trabajamos con equipo propio: nos permite volver a campo cuando el proyecto lo requiere, sin depender de terceros.
Entregamos en formato digital editable, para que el dato se use directamente en el diseño y no haya que redibujarlo.
Alcance
Levantamiento de la superficie del terreno con sus cotas, quiebres, construcciones e infraestructura. Base de cualquier proyecto de obra o de desagüe.
Determinación de cotas referidas a la red altimétrica oficial, necesaria cuando el proyecto se vincula con obras existentes o con niveles de organismos.
Materialización en el terreno de lo proyectado en planos: ejes, niveles, trazas y puntos de referencia para la ejecución.
Perfiles longitudinales y transversales de trazas de canales, caminos, conductos y cursos de agua, para el diseño hidráulico y vial.
Cálculo de volúmenes de excavación, relleno y acopio, para certificación de obra o control de movimiento de suelo.
Elaboración de la cartografía del proyecto y de los planos que requieren los organismos, en el formato exigido por cada uno.
Aplicaciones
Cada uso exige una precisión distinta. Definirlo antes de salir a campo evita medir de más o de menos.
Estas cuatro respuestas determinan el alcance del trabajo y su costo.
Un relevamiento hecho para un anteproyecto rara vez sirve para replantear una obra, y uno de precisión sobre una superficie grande cuesta bastante más de lo necesario si el destino era una estimación preliminar.
Metodología
Qué se necesita medir y con qué precisión, según el uso posterior del dato: no es lo mismo un anteproyecto que el replanteo de una obra.
Establecimiento de los puntos de apoyo y vinculación a la red altimétrica cuando el trabajo lo requiere.
Medición con equipo propio, con densidad de puntos acorde a la variabilidad del terreno y al detalle exigido.
Cálculo, depuración de los datos y generación del modelo digital del terreno.
Planos y archivo digital editable, más los perfiles, curvas de nivel o cubicaciones que correspondan al encargo.
Entregables
| Producto | Para qué sirve |
|---|---|
| Plano planialtimétrico | Representación del terreno con cotas, curvas de nivel, construcciones e infraestructura existente. Es la base sobre la que se proyecta todo lo demás. |
| Modelo digital del terreno | Superficie tridimensional que permite calcular volúmenes, simular escurrimiento y verificar pendientes de proyecto. |
| Perfiles longitudinales y transversales | Cortes del terreno a lo largo de una traza. Indispensables para el diseño de conductos, canales y caminos. |
| Curvas de nivel | Representación de la altimetría con la equidistancia adecuada al relieve. En terreno llano se trabaja con equidistancias pequeñas para que la información sea útil. |
| Cubicaciones | Volúmenes de excavación, relleno o acopio, para certificación de obra y control de movimiento de suelo. |
| Archivo digital editable | El dato en formato utilizable directamente por el proyectista, sin necesidad de redibujar ni digitalizar. |
Trabajamos en toda la Provincia de Buenos Aires, con base en La Plata. Para trabajos fuera del área metropolitana, el traslado y la logística se contemplan en el presupuesto desde el inicio.
Preguntas
Depende de la superficie, de la densidad de puntos requerida, de la accesibilidad del terreno y de si hace falta vinculación altimétrica oficial. Un predio urbano de media hectárea y un campo de cien hectáreas con perfiles de canales son trabajos muy distintos. Lo que más conviene definir antes de pedir presupuesto es para qué se va a usar el dato, porque eso determina la precisión necesaria.
Es el levantamiento que registra tanto la posición en planta como la altura de cada punto del terreno. A diferencia de un plano de mensura, que se ocupa de los límites del inmueble, el planialtimétrico describe la forma del terreno: cotas, quiebres de pendiente, construcciones e infraestructura. Es lo que necesita un proyecto de obra o de desagües.
En el uso corriente se superponen, pero apuntan a cosas distintas. La agrimensura se vincula con la determinación de límites y la definición jurídica del inmueble, con incumbencias profesionales específicas. La topografía se ocupa de describir la forma del terreno para proyectar sobre él. Un proyecto de ingeniería necesita topografía; una subdivisión necesita además agrimensura.
El trabajo de campo de un predio urbano suele resolverse en una jornada; superficies grandes o con mucho detalle llevan varias. A eso se suma el procesamiento y la generación de los planos, que depende del volumen de datos y de los entregables acordados. La accesibilidad y la vegetación del terreno son los factores que más veces alargan lo previsto.
Es referir las cotas del relevamiento a la red altimétrica oficial, en lugar de usar una cota arbitraria del propio trabajo. Hace falta cuando el proyecto se vincula con obras existentes, con niveles definidos por un organismo, o cuando hay que comparar el terreno con cartografía de inundación. Si el trabajo es autónomo, una cota relativa puede alcanzar.
Para un análisis preliminar puede alcanzar, pero su resolución no es suficiente para un proyecto ejecutivo. En terreno llano, donde las diferencias que importan son de centímetros, la información pública no distingue lo que define el diseño. Sirve para delimitar cuencas y para el primer tamiz de decisiones, no para calcular una red.
Es el proceso inverso al relevamiento: en lugar de medir lo que existe, se materializa en el terreno lo que está proyectado. Ver el servicio de replanteo.
Sí, y es muy eficiente en superficies grandes. Tiene límites con vegetación densa y con la precisión altimétrica, así que lo habitual es combinar métodos. Ver el detalle del método está acá.
La ubicación del predio, su superficie aproximada, para qué se va a usar el relevamiento y si hay algún requerimiento de precisión o formato del organismo o proyectista que lo va a recibir. Con eso se define la densidad de puntos, si hace falta vinculación oficial y cuántas jornadas de campo se requieren.
Sí. La entrega incluye el archivo digital utilizable directamente por el proyectista, además de los planos. Es un punto que conviene aclarar siempre antes de contratar: recibir solo un plano impreso o un archivo no editable obliga a redibujar o digitalizar, que es trabajo pagado dos veces.
Contacto
Contanos dónde está el predio, qué superficie tiene y para qué vas a usar el dato. Con eso definimos el alcance y la precisión.