Diagnóstico de la situación actual
Qué hay hoy, qué caudales y cargas reales maneja, qué está al límite y qué no. Con datos, no con la memoria de quien opera desde hace años.
El servicio
El anteproyecto responde tres preguntas antes de gastar en proyecto: ¿se puede hacer?, ¿cuál es la mejor forma de hacerlo? y ¿cuánto cuesta, en orden de magnitud?. No resuelve el detalle constructivo, y no debe: su valor está en que compara alternativas cuando todavía cambiar de alternativa es gratis.
La factibilidad, en obras como las que hacemos, casi nunca es una sola. Hay una factibilidad técnica —el proceso resuelve el problema—, una factibilidad normativa —el organismo lo va a aprobar, y con qué condiciones—, una factibilidad física —entra en el predio, con el suelo y la napa que hay— y una factibilidad económica, que es la que decide. Una obra puede ser impecable técnicamente y no ser factible porque el cuerpo receptor no admite el vuelco, o porque la napa obliga a una fundación que triplica el costo.
La comparación seria se hace sobre costo de ciclo de vida, no sobre inversión inicial. Una planta compacta puede costar la mitad de instalar y el doble de operar; una convencional al revés. Sin esa cuenta puesta sobre la mesa, la decisión la termina tomando el número más visible, que es casi siempre el equivocado.
Qué incluye
Qué hay hoy, qué caudales y cargas reales maneja, qué está al límite y qué no. Con datos, no con la memoria de quien opera desde hace años.
Dos o tres caminos verdaderamente distintos, dimensionados al nivel necesario para compararlos. No variantes cosméticas de una misma idea.
Qué exige el organismo que va a aprobar, qué parámetros hay que cumplir y qué condicionantes va a poner. Es lo que evita proyectar algo que no se puede habilitar.
Espacio disponible, accesos, cotas, napa, servicios y linderos. Muchas alternativas se caen acá, y es mucho mejor que se caigan acá.
Estimación de CAPEX y OPEX de cada alternativa, con el nivel de incertidumbre declarado. Un número con rango sirve; un número solo, no.
Cuál conviene y por qué, con los supuestos escritos. Si el criterio del comitente cambia, se ve exactamente qué parte de la conclusión cambia con él.
Casos donde ahorra más de lo que cuesta.
Los que se pagan varias etapas después.
El anteproyecto es la única etapa en la que cambiar de idea no cuesta nada. Cada etapa que avanza multiplica el costo de volver atrás: en proyecto se paga en horas, en licitación se paga en tiempo, y en obra se paga en adicionales.
Marco legal
| Norma | Qué establece |
|---|---|
| Ley PBA 6021, art. 6 | Prevé licitar o contratar el estudio y/o el proyecto de forma separada de la ejecución de la obra. |
| Ley PBA 11.723 | Evaluación de impacto ambiental: define qué proyectos requieren estudio previo y con qué alcance. |
| Ley PBA 12.257 (Código de Aguas) | Marco de los permisos de explotación, vuelco e hidráulico ante la Autoridad del Agua. |
| Res. SOP 11/2026 | Reglamentos CIRSOC vigentes desde el 22 de enero de 2026, aplicables al dimensionamiento estructural. |
| Ley PBA 10.416, art. 6 bis | Visado previo del Colegio de Ingenieros para la documentación técnica. |
La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.
Preguntas
La factibilidad responde si la obra se puede hacer y en qué condiciones; el anteproyecto además propone cómo, comparando alternativas y dimensionándolas lo suficiente para elegir. En la práctica se entregan juntos: el estudio de factibilidad sin una propuesta concreta rara vez sirve para decidir.
Es un orden de magnitud, y se entrega como tal: con rango y con los supuestos escritos. La precisión llega con el cómputo del proyecto ejecutivo, que es cuando cada ítem está medido. Dar un número cerrado en anteproyecto es más peligroso que dar un rango honesto.
Sirve para consultar, que es distinto de presentar. Muchas veces conviene llevar el anteproyecto al organismo antes de proyectar, para saber qué va a exigir y con qué criterio. Eso ahorra rehacer documentación completa por una condición que se podía conocer antes.
Sí, y en ese caso el anteproyecto cumple otra función: verificar que la idea cierre. Se dimensiona, se contrasta contra la normativa aplicable y se revisan los condicionantes del sitio. Si cierra, se pasa a proyecto con la tranquilidad de que no hay un problema esperando; si no cierra, se sabe a tiempo.
Todo lo que se resolvió se aprovecha: el dimensionamiento, la verificación normativa, los datos de partida y el criterio de diseño. El proyecto ejecutivo desarrolla la alternativa elegida, no vuelve a empezar. Por eso conviene que las dos etapas las haga el mismo equipo.
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