Diagnóstico de pozos de agua

VIDEO INSPECCIÓN
DE POZOS

Filmar el pozo entrega un video. Lo que decide qué hacer con él es leerlo contra el perfil de la perforación y el ensayo de bombeo.

El servicio

VER EL POZO
EN VEZ DE SUPONERLO

Un pozo de agua es una obra de la que, una vez terminada, no se ve nada. Todo lo que se sabe de él es indirecto: cuánto da, a qué nivel trabaja, qué análisis arroja el agua. Cuando algo empieza a fallar, el diagnóstico se hace por descarte y ahí es donde se toman las decisiones caras con la peor información.

La video inspección rompe eso: una cámara recorre el pozo y muestra lo que hay. El estado del encamisado, dónde están los filtros y en qué condición, empalmes abiertos, incrustación, roturas, tramos colapsados, entrada de arena y de dónde viene. Con cota, tramo por tramo.

El operativo de filmación lo ejecuta un equipo especializado que se contrata para el trabajo. Lo que aportamos es lo otro, que es lo que convierte un video en una decisión: definir qué hay que ir a buscar y hasta dónde, leer las imágenes contra el perfil de la perforación y contra el ensayo de bombeo, y emitir un informe que diga si conviene rehabilitar, reparar o cegar y perforar de nuevo. Entre esas tres opciones hay un orden de magnitud de diferencia.

Qué muestra encamisado, filtros, incrustación, roturas y entrada de arena
Con qué se cruza el perfil de la perforación y el ensayo de bombeo
Qué decide rehabilitar, reparar, o cegar y perforar de nuevo
El operativo la filmación se contrata; el diagnóstico y el informe son nuestros

Qué hacemos

DEL VIDEO
AL DIAGNÓSTICO

01

Definición del alcance

Qué se va a buscar y hasta qué profundidad, según el síntoma: caída de caudal, arena, turbiedad, cambio de calidad del agua. No es lo mismo filmar para ubicar una rotura que para evaluar el estado de los filtros, y el operativo se prepara distinto.

02

Preparación del pozo

Retiro de la bomba y de la cañería de impulsión, medición del nivel estático, y verificación de que el agua esté lo bastante clara como para que la cámara vea algo. Es el paso que más veces se subestima y el que decide si la filmación sirve.

03

Coordinación del operativo

Contratación y supervisión del equipo de filmación, con el alcance definido por escrito: profundidad, velocidad de descenso, tramos donde detenerse y qué registrar con vista lateral. Un video hecho sin criterio se mira una vez y no contesta nada.

04

Lectura contra el perfil

Cada imagen se ubica en cota y se compara con el perfil de la perforación: dónde termina el encamisado ciego, dónde arrancan los filtros, qué estrato hay detrás de cada tramo. Ahí aparece si el pozo está tomando agua de donde debería.

05

Cruce con el ensayo de bombeo

El ensayo dice cuánto rinde el pozo y cómo se recupera; el video dice por qué. Juntos separan las tres causas que se confunden todo el tiempo: la bomba, el pozo y el acuífero. La nota sobre ensayo de bombeo explica qué parámetros salen de cada uno.

06

Informe y decisión

Un informe con las capturas fechadas y acotadas, el diagnóstico, y la recomendación concreta: rehabilitación química o mecánica, reparación de un tramo, o cegado y nueva perforación. Con lo que hay que pedirle a quien ejecute el trabajo.

Cuándo conviene filmar

Los casos en que el video cambia la decisión.

  • El caudal cayó y no se sabe si es la bomba o el pozo
  • El pozo empezó a sacar arena o el agua salió turbia
  • Cambió la calidad del agua sin que cambie nada afuera
  • Antes de invertir en una rehabilitación, para saber si tiene sentido
  • Antes de comprar un predio que trae el pozo hecho
  • Después de una reparación, para verificar que quedó bien

Cuándo no aporta

Y conviene empezar por otro lado.

  • El agua no se puede aclarar lo suficiente como para ver
  • El síntoma apunta claramente a la bomba y no al pozo
  • No se puede retirar la bomba ni la cañería de impulsión
  • El pozo está obstruido y la cámara no pasa del tramo superior
  • No hay perfil de la perforación ni ensayo de bombeo con que comparar
  • La decisión ya está tomada por una razón ajena al estado del pozo

Hay una razón que va más allá del caudal. El Código de Aguas establece que en las perforaciones y en toda obra de captación deberá tenerse en cuenta que no contamine a los acuíferos en forma directa o indirecta. Un encamisado roto es exactamente eso: una vía por la que el agua de un estrato superficial puede llegar al que se está explotando.

Marco legal

NORMATIVA
APLICABLE

NormaQué establece
Ley 12.257, artículo 84Código de Aguas de la Provincia de Buenos Aires. «Para las perforaciones del suelo o subsuelo y toda obra de captación o recarga de agua subterránea deberá tenerse en cuenta que no contamine a los acuíferos en forma directa o indirecta.» Es el fundamento por el que el estado del entubado no es sólo un problema de caudal.
Ley 12.257, artículo 87«Quienes efectúen las perforaciones o excavaciones o de cualquier modo modificaren el subsuelo para estudiar o alumbrar aguas subterráneas, deberán acreditar idoneidad suficiente y contar con licencia de la Autoridad del Agua.» Vale para la perforación nueva y para el trabajo de reparación.
Ley 12.257, artículo 85Para una explotación nueva del recurso subterráneo la Autoridad del Agua extiende el permiso de perforación y solicita un estudio hidrogeológico de convalidación técnica previa. Es lo que hay que prever si el diagnóstico termina en un pozo nuevo.
Permiso de explotación y regularizaciónEl pozo que se filma suele ser también el que hay que poner en regla. El régimen de la Autoridad del Agua y la vía de regularización de pozos no declarados están desarrollados en la página de permiso de explotación de este mismo sitio.

La normativa se actualiza con frecuencia: los datos de esta página fueron verificados contra fuente oficial y conviene confirmarlos al momento de aplicarlos.

Preguntas

PREGUNTAS
FRECUENTES

¿La cámara es propia de HIDECA?

No. El operativo de filmación lo ejecuta un equipo especializado que se contrata para el trabajo, y conviene decirlo antes que después. Lo que hacemos es lo que define el resultado: fijar qué hay que ir a buscar, supervisar que la filmación se haga con ese criterio, leer el video contra el perfil de la perforación y el ensayo de bombeo, y firmar un informe con una recomendación. Un video sin esa lectura es un archivo que se mira una vez.

¿Hay que sacar la bomba?

En general sí. La bomba y la cañería de impulsión ocupan el pozo y no dejan bajar la cámara, y además tapan justamente los tramos que interesa ver. El retiro y la posterior colocación son parte del trabajo y conviene contemplarlos en el presupuesto desde el principio, porque suelen ser una parte importante del costo.

¿Se ve algo si el agua está turbia?

Depende de cuánto. La cámara necesita agua razonablemente clara: con turbiedad alta la imagen se pierde y la filmación no contesta nada. Por eso la preparación del pozo es parte del servicio. Si el agua no se puede aclarar, conviene saberlo antes y no gastar el operativo.

¿Qué diferencia hay con el ensayo de bombeo?

Contestan preguntas distintas y se complementan. El ensayo de bombeo mide cuánto rinde el pozo y cómo se recupera: da caudal, descensos y parámetros del acuífero. El video muestra el estado físico de la obra. Un pozo puede rendir poco porque el acuífero bajó, porque los filtros se incrustaron o porque un tramo colapsó, y esas tres cosas se corrigen de manera muy distinta.

¿Sirve para decidir si rehabilitar o perforar de nuevo?

Es exactamente para lo que más se usa. Una rehabilitación sobre un pozo con el entubado roto es plata tirada, y una perforación nueva sobre un pozo que sólo tenía los filtros incrustados también. El video es lo que separa los dos casos, y la diferencia de costo entre una cosa y la otra justifica el estudio varias veces.

Compré el predio con el pozo ya hecho. ¿Sirve filmarlo?

Sirve mucho, y es el caso donde más información falta: no hay perfil, no se sabe a qué acuífero está tomando, ni en qué condición está el entubado. El video da un punto de partida documentado. Conviene combinarlo con la regularización del pozo ante la Autoridad del Agua, que es el otro frente abierto en esa situación.

¿La filmación puede dañar el pozo?

El equipo desciende por el interior del entubado y el riesgo es bajo, pero no es nulo: en pozos con tramos colapsados o con obstrucciones la cámara puede trabarse. Por eso el alcance se define antes, con la información disponible, y se baja con criterio en lugar de ir a fondo de entrada.

¿Qué se entrega?

El video completo, capturas de los tramos relevantes acotadas en profundidad, y el informe con el diagnóstico y la recomendación. El informe incluye qué habría que pedirle a quien ejecute la reparación o la rehabilitación, que es lo que después permite comparar presupuestos que hablen de lo mismo.

¿Qué necesitan para presupuestar?

Profundidad del pozo y diámetro del entubado, qué bomba tiene y a qué profundidad está, cuál es el síntoma y desde cuándo, y si existen el perfil de la perforación, el ensayo de bombeo o análisis de agua. Con eso se define el alcance del operativo y qué hace falta preparar antes.