Agua potable Actualizado agosto 2026 7 min de lectura

DESINFECCIÓN CON UV: QUÉ HACE Y QUÉ NO

No deja gusto, no deja olor y no forma subproductos. Tampoco deja protección aguas abajo, y sobre agua turbia se vuelve decorativa.

La desinfección ultravioleta se vende bien porque todo lo que promete es cierto: no cambia el sabor, no cambia el olor, no agrega ningún producto químico al agua y no forma subproductos de desinfección. El problema no está en lo que promete sino en lo que se asume que hace y no hace.

Cómo funciona

El agua pasa por una cámara donde una lámpara emite radiación ultravioleta. Esa radiación daña el material genético de los microorganismos y los deja sin capacidad de reproducirse. No los filtra ni los destruye físicamente: los inactiva.

De esa descripción salen los dos límites, y los dos son consecuencia directa del mecanismo. La radiación tiene que llegar hasta el microorganismo, y el efecto termina donde termina la cámara.

Lo que hace bien

  • No modifica el agua. Ni el sabor, ni el olor, ni la composición química. En aguas donde la cloración genera sabor, es una ventaja concreta.
  • No forma subproductos. La cloración sobre aguas con materia orgánica genera compuestos que a su vez están regulados. La UV no.
  • Actúa rápido y en poco espacio. No necesita tiempo de contacto ni tanque de reserva para funcionar.
  • Es simple de operar. No hay dosificación que ajustar ni producto químico que almacenar y manipular.

Los dos límites que hay que conocer

Uno: exige agua de baja turbiedad. Si el agua tiene partículas, la radiación se dispersa y no llega, y además los microorganismos pueden ir escondidos dentro de un sólido, donde la radiación directamente no entra. Una lámpara ultravioleta trabajando sobre agua turbia se vuelve decorativa: consume energía, tiene la luz encendida y no desinfecta. Por eso la UV va siempre después de la filtración, nunca antes.

Dos: no deja residual. Protege en el punto donde está instalada y nada más. Cualquier recontaminación aguas abajo —un tanque sucio, una cañería rota, una conexión mal hecha— no encuentra ninguna barrera. La cloración, en cambio, deja un residual que viaja con el agua y sigue protegiendo en la red.

Ese segundo límite es el que decide la mayoría de los casos. En una red de distribución la UV sola no alcanza, porque entre la planta y la canilla hay kilómetros de cañería, tanques y conexiones. En un punto de consumo único, en cambio —una canilla, un equipo, un ramal corto y controlado—, la falta de residual importa mucho menos.

UV o cloro

SituaciónQué conviene
Red de distribución Cloración, por el residual. La UV puede sumarse como barrera adicional, no como reemplazo.
Punto de consumo único UV, si el agua está filtrada. Sin red aguas abajo, la falta de residual deja de ser un problema.
Agua con materia orgánica UV evita los subproductos de la cloración. Conviene evaluar las dos y no descartar ninguna de entrada.
Agua turbia o con hierro Ninguna de las dos sola. Primero hay que resolver la turbiedad; después se elige.
Después de una ósmosis UV funciona muy bien: el permeado es un agua de turbiedad mínima, que es la condición ideal.

El mantenimiento no es opcional

Una lámpara ultravioleta no se quema de golpe: pierde intensidad de forma gradual. Sigue encendida, sigue iluminando, y en algún momento deja de entregar la dosis que hace falta sin que nada lo indique. A eso se le suma la funda de cuarzo que la separa del agua, que se ensucia y va bloqueando la radiación.

Por eso los dos únicos mantenimientos que importan son reemplazar la lámpara según las horas de uso, no según si prende, y limpiar la funda de cuarzo. Un equipo con sensor de intensidad y alarma resuelve buena parte del problema, y en instalaciones que abastecen consumo humano vale lo que cuesta.

Preguntas frecuentes

¿La UV reemplaza al cloro?

En una red de distribución, no: la UV no deja residual y el residual es lo que protege el agua entre la planta y la canilla. En un punto de consumo único puede ser suficiente, siempre que el agua llegue filtrada. La decisión depende de qué hay aguas abajo del equipo.

¿Sirve si el agua tiene hierro?

No, hasta que se resuelva el hierro. El hierro precipitado genera partículas que dispersan la radiación y además ensucian la funda de cuarzo. La secuencia correcta es oxidar, filtrar y recién después desinfectar.

¿Cada cuánto se cambia la lámpara?

Según las horas de uso que indique el fabricante, no según si sigue encendida. La lámpara pierde intensidad de forma gradual: llega un punto en que ilumina pero ya no entrega la dosis necesaria, y no hay ninguna señal visible de que eso ocurrió.

¿La UV saca el arsénico?

No. La ultravioleta es exclusivamente una barrera microbiológica. No remueve arsénico, ni nitratos, ni flúor, ni dureza, ni ningún parámetro fisicoquímico. Es una confusión frecuente y conviene despejarla antes de comprar.

¿Hace falta filtrar antes?

Sí, y es la condición más importante de todas. La UV necesita que la radiación llegue al microorganismo, y cualquier partícula en el agua lo impide o lo protege. Instalar UV sin filtración previa es instalar un equipo que consume energía y no desinfecta.

¿Qué pasa si se corta la luz?

La desinfección se interrumpe de inmediato, sin ningún efecto remanente. En instalaciones donde eso importa se prevé una válvula que cierre el paso cuando el equipo no está operativo, o directamente se acompaña con cloración.

Los valores de esta nota corresponden al artículo 982 del Código Alimentario Argentino en el texto vigente al momento de publicarla, verificado contra el texto oficial de la Resolución Conjunta 33/2023. Ante un resultado fuera de norma, la decisión sanitaria corresponde a la autoridad competente y a un profesional que evalúe el caso concreto.

Escrito por
HIDECA Ingeniería
Agua y efluentes · HIDECA Ingeniería