Agua potable Actualizado agosto 2026 9 min de lectura

QUÉ TRATAMIENTO NECESITA CADA PROBLEMA

La pregunta no es qué equipo comprar sino qué hay que sacar. Cada parámetro fuera de norma tiene su propia física, su propia tecnología y su propio residuo.

Buscar «tratamiento de agua» devuelve catálogos de equipos. Es el orden equivocado: el equipo es la última decisión, no la primera. Lo que define el tratamiento es qué hay que sacar y en qué forma química está, y eso está en el análisis, no en el folleto.

La referencia es el artículo 982 del Código Alimentario Argentino, en el texto de la Resolución Conjunta 33/2023. Lo que sigue está ordenado por problema, que es como llega el lector, y no por tecnología, que es como lo ordena quien vende equipos.

La lógica: un parámetro, una física

Hay una sola idea detrás de todo esto. Para sacar algo del agua hay que agarrarlo de algún lado: por su carga eléctrica, por su tamaño, o convirtiéndolo en una partícula que se pueda separar. Los contaminantes que comparten mecanismo comparten tecnología, y los que no, no.

Por eso una misma planta puede resolver arsénico y flúor con la misma columna, y en cambio necesitar una etapa entera aparte para la dureza. No es una cuestión de gravedad del problema: es de física.

Parámetro por parámetro

ProblemaLímite del art. 982Cómo se resuelveEl detalle que importa
Arsénico 0,01 mg/l Oxidación previa y después adsorción específica, coagulación con sales de hierro, u ósmosis inversa. Sin oxidar primero, el As(III) pasa de largo. Es la causa número uno de plantas que no llegan al valor esperado.
Nitratos 45 mg/l Intercambio iónico u ósmosis inversa. No hay filtro que los retenga por tamaño. Antes de tratar conviene mirar el entorno del pozo: un nitrato alto casi siempre tiene un origen cercano e identificable.
Flúor Por rango de temperatura, entre 0,6 y 1,7 mg/l Adsorción sobre alúmina activada u ósmosis inversa. Es el único parámetro de la lista que tiene mínimo además de máximo: sacar de más también es un problema.
Hierro y manganeso Fe 0,30 mg/l · Mn 0,10 mg/l Oxidación y filtración. Es de los tratamientos más simples y robustos que existen. El manganeso es bastante más difícil de oxidar que el hierro. Una planta dimensionada para hierro solo puede dejarlo pasar.
Dureza 400 mg/l de CaCO3 Ablandamiento por intercambio iónico, o ósmosis inversa cuando además hay otros parámetros. Un ablandador cambia calcio por sodio: en un agua muy dura eso sube el sodio de forma nada despreciable.
Salinidad alta Se expresa en sólidos disueltos totales Ósmosis inversa. Es el caso donde no hay alternativa razonable. Cuanto más salada el agua cruda, más rechazo se genera y más energía se consume. El destino del rechazo condiciona el proyecto.
Microbiológico Ausencia de indicadores Desinfección: cloración, ultravioleta u ozono. Conviene buscar primero la causa. Un pozo mal sellado o una cisterna sucia se arreglan una vez; desinfectar es para siempre.

Cuando hay más de uno

Casi nunca hay un solo parámetro fuera de norma, y ahí es donde el proyecto se vuelve una decisión y no una compra.

Cuando los problemas comparten mecanismo, se resuelven juntos y la planta es simple. Hierro, manganeso y arsénico son el ejemplo clásico: la misma oxidación que precipita el hierro prepara el arsénico, y la misma filtración se lleva las dos cosas.

Cuando no lo comparten, hay dos caminos. Uno es encadenar tratamientos específicos, que sale bien cuando son dos; el otro es una barrera de amplio espectro como la ósmosis inversa, que resuelve todo de una vez a cambio de rechazo, energía y remineralización. El punto de cruce está en algún lugar entre los dos y depende del caudal, del espacio y de qué se pueda hacer con el rechazo en ese predio.

Un orden que conviene respetar

Las etapas específicas —adsorción, intercambio iónico, membranas— van después de las que sacan sólidos. Un lecho adsorbente o una membrana trabajando sobre agua turbia se ensucian, pierden capacidad y se reemplazan antes de tiempo. Poner la barrera cara adelante es un error de diseño que se paga durante toda la vida de la planta.

Todos dejan algo

Es el criterio que menos aparece en los folletos y el que más pesa en el costo de operar. Ninguna tecnología destruye lo que remueve: lo concentra en otro lado.

  • La coagulación lo deja en el barro.
  • La adsorción lo deja en el lecho, que se agota y hay que reponer.
  • La ósmosis lo deja en el rechazo, que es un efluente líquido.
  • El intercambio iónico lo deja en el efluente de regeneración, que es salino y periódico.

Cada uno de esos residuos tiene destino, costo y, según su caracterización, régimen aplicable. Cuando el contaminante removido es arsénico, el residuo se lo lleva adentro y eso cambia su clasificación. Comparar tecnologías sin comparar sus residuos es comparar la mitad del problema.

Preguntas frecuentes

¿Un solo equipo puede resolver todo?

La ósmosis inversa es la que más se acerca, porque retiene casi todo lo disuelto. A cambio genera un rechazo que hay que ubicar, consume más energía y entrega un agua tan desmineralizada que en general hay que remineralizarla. Cuando el problema es un solo parámetro, casi siempre hay una solución más simple y más barata de operar.

¿El filtro de carbón activado sirve para el arsénico?

No. El carbón activado está pensado para cloro, sabor, olor y algunos compuestos orgánicos. Para arsénico existen medios adsorbentes específicos, que son otra cosa: óxidos de hierro granulares o alúmina activada. Es una confusión frecuente y cara.

¿Hervir el agua sirve para algo?

Sirve para el problema microbiológico y no sirve para ninguno de los químicos. Con arsénico, nitratos, flúor o dureza es contraproducente: al evaporarse agua, lo que queda se concentra, así que el agua hervida tiene algo más de lo que se quería sacar.

¿Por qué me piden el pH si está dentro de norma?

Porque gobierna casi todos los procesos. La eficiencia de la coagulación, la capacidad de un medio adsorbente y el comportamiento de una membrana dependen del pH del agua. Es un parámetro que puede estar perfectamente en norma y aun así definir el diseño.

¿Cada cuánto se cambia el lecho de una columna de adsorción?

Depende del volumen tratado y de la concentración que entra, y por eso se define con un plan de muestreo y no con un calendario fijo. Lo importante es que el agotamiento no da ninguna señal visible: el agua sigue saliendo clara. Lo habitual es trabajar con dos columnas en serie y muestrear entre ellas, para que la segunda cubra el agotamiento de la primera.

¿El ablandador sirve para potabilizar?

Resuelve la dureza y nada más. No remueve arsénico ni nitratos, y sube el sodio del agua tratada, cosa que conviene tener en cuenta según quién la vaya a consumir. Es un tratamiento específico, no una planta potabilizadora.

Los valores de esta nota corresponden al artículo 982 del Código Alimentario Argentino en el texto vigente al momento de publicarla, verificado contra el texto oficial de la Resolución Conjunta 33/2023. Ante un resultado fuera de norma, la decisión sanitaria corresponde a la autoridad competente y a un profesional que evalúe el caso concreto.

Escrito por
HIDECA Ingeniería
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