«¿Cuántos lux necesito en el depósito?» es una de las consultas más frecuentes, y la respuesta directa —un número— sería cómoda pero incorrecta. El Anexo IV del Decreto 351/79 no razona por puesto: razona por tarea visual.
El valor lo fija la tarea, no el puesto
La diferencia no es semántica. En el mismo depósito puede haber una zona de circulación de autoelevadores, un sector de picking donde hay que leer etiquetas chicas y una mesa de control de calidad donde se inspeccionan piezas. Son tres exigencias distintas en la misma nave, y una medición que promedia el local no responde ninguna de las tres.
Por eso, antes de medir, hay que definir qué tarea visual se hace en cada sector. Es el paso que decide si la medición sirve o no.
Órdenes de magnitud por clase de tarea
El anexo ordena las tareas por dificultad visual, y a cada clase le corresponde un nivel de iluminancia. Estos son los órdenes de magnitud, para dar idea de la escala:
| Clase de tarea visual | Orden de magnitud | Ejemplos típicos |
|---|---|---|
| Visión ocasional solamente | ~100 lux | Circulación segura en áreas de poco tránsito, salas de máquinas |
| Tareas intermitentes ordinarias, con contraste fuerte | 100 a 300 lux | Trabajo mecánico simple, control de stock, ubicación de equipos |
| Tareas moderadamente críticas y prolongadas | 300 a 750 lux | Trabajo de banco, montaje, tareas de oficina: leer y escribir |
| Tareas severas y prolongadas, con poco contraste | 750 a 1.500 lux | Mecánica fina, pintura de detalle, costura de tela oscura |
| Tareas muy severas y prolongadas | 1.500 a 3.000 lux | Montaje de mecanismos delicados, fabricación de herramientas, rectificado de precisión |
| Casos excepcionales | 5.000 a 10.000 lux | Situaciones especiales, como la iluminación de un campo quirúrgico |
Los valores exigibles concretos salen de las tablas del propio Anexo IV, que además ordena las exigencias por tipo de edificio, local y tarea. Este cuadro sirve para dimensionar la escala del problema, no para reemplazar la lectura del anexo en el caso concreto.
La condición que casi nadie mira
El anexo no pide sólo un nivel medio: exige que el local tenga una relación no menor de 0,5 entre el valor mínimo y el valor medio de iluminancia. Es decir que el punto más oscuro no puede estar por debajo de la mitad del promedio.
Es la exigencia que más veces hace fallar una medición que «daba bien». Un local con luminarias mal distribuidas puede promediar un valor correcto y tener zonas de sombra que incumplen la uniformidad. Y la solución no es agregar potencia: es redistribuir.
El criterio de uniformidad no se aplica a lugares de tránsito, de ingreso o egreso de personal, ni a la iluminación de emergencia, que tienen su propia lógica.
Dónde se mide
La iluminancia mínima se toma sobre las superficies de trabajo o, cuando no hay una superficie definida, en un plano horizontal a 0,80 m del suelo. No a la altura de la luminaria ni a la altura de los ojos: sobre el plano donde efectivamente se trabaja.
Suena a detalle y no lo es: medir a otra altura puede dar diferencias grandes, y una medición hecha en el plano equivocado no es comparable con el valor exigido.
El protocolo y su vencimiento
La medición se hace con el protocolo que aprobó la Resolución SRT 84/2012, y su artículo 2 fija algo que conviene anotar en el calendario: los valores tienen una validez de doce meses. Vencida esa validez, el protocolo deja de acreditar nada, aunque la instalación no haya cambiado.
Está en la misma familia que las otras cuatro mediciones que pide la ART, todas con validez anual. La comparación completa está en esta nota.
Qué hacer si no da
- Primero, revisar el diagnóstico. Si falla la uniformidad y no el nivel medio, el problema es de distribución y agregar potencia lo empeora: sube el promedio y deja la sombra donde estaba.
- Mantenimiento antes que inversión. Luminarias sucias, difusores amarillentos y lámparas al final de su vida útil explican una parte enorme de las mediciones que no dan.
- Iluminación localizada en los puestos de tarea exigente, en lugar de subir el nivel de toda la nave. Es más barato y llega mejor.
- Volver a medir después de corregir. El protocolo pide asentar recomendaciones para adecuar la instalación; la medición posterior es la que acredita que se adecuó.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos lux exige la ley para una oficina?
El Decreto 351/79 no razona por tipo de puesto sino por tarea visual: leer y escribir cae dentro de las tareas moderadamente críticas y prolongadas, cuyo orden de magnitud está en el rango de 300 a 750 lux. El valor exigible concreto surge de las tablas del Anexo IV, que ordenan las exigencias por tipo de edificio, local y tarea.
¿Qué es la uniformidad de iluminación?
Es la relación entre el valor mínimo de iluminancia del local y su valor medio, y el Anexo IV exige que no sea menor de 0,5: el punto más oscuro no puede estar por debajo de la mitad del promedio. Es la condición que más veces hace fallar una medición que a primera vista daba bien.
¿A qué altura se mide la iluminación?
Sobre las superficies de trabajo, y cuando no hay una superficie definida, en un plano horizontal a 0,80 metros del suelo. Medir a otra altura da valores que no son comparables con lo exigido, y es un error frecuente en mediciones hechas sin protocolo.
¿Cada cuánto hay que medir la iluminación?
El artículo 2 de la Resolución SRT 84/2012 establece que los valores de la medición tienen una validez de doce meses. Además conviene repetirla cada vez que se modifica la instalación, se cambia el layout o se incorpora un puesto con una tarea visual más exigente que la anterior.
La medición dio bajo. ¿Alcanza con poner más lámparas?
Depende de qué falló. Si el problema es el nivel medio, sumar potencia puede resolverlo. Si el problema es la uniformidad, agregar luminarias en el mismo lugar sube el promedio y deja la zona oscura donde estaba: hay que redistribuir. Y antes de invertir conviene descartar lo obvio, que suele explicar buena parte del déficit: luminarias sucias, difusores degradados y lámparas al final de su vida.
Contenido técnico general. La normativa de higiene y seguridad se actualiza con frecuencia: verificá los valores y las periodicidades vigentes antes de aplicarlos.